El Rally Dakar 2026 ha vuelto a demostrar por qué es la competencia más peligrosa del planeta. En una quinta etapa que se perfilaba como la consagración del equipo en la categoría Ultimate, el vehículo Santana pilotado por el aventurero español Jesús Calleja y su copiloto argentino Eduardo Blanco sufrió un accidente devastador que los obligó a abandonar la competencia. El coche dio varias vueltas de campana, quedando totalmente destruido.
Un vuelco de campana que paralizó el desierto
El siniestro ocurrió en el kilómetro 271. Según los reportes desde el lugar, el binomio transitaba por una zona de alta velocidad bajo una densa cortina de polvo generada por otros competidores. Sin visibilidad y confiando en la hoja de ruta, el vehículo impactó contra una rodera profunda que no estaba señalizada.
La falla en el roadbook: un "Peligro 3" invisible
Lo que ha desatado la indignación del equipo es que el obstáculo, calificado como un "Peligro 3" (riesgo máximo de accidente), no figuraba en el roadbook entregado por la organización. Otros pilotos, como Laia Sanz, confirmaron que estuvieron a punto de sufrir el mismo destino, logrando esquivar el bache por escasos centímetros.
El estado de salud de Eduardo Blanco y Jesús Calleja
Tras el impacto, la preocupación fue total. Las imágenes del vehículo destrozado circularon rápidamente, mostrando la magnitud del vuelco. Afortunadamente, la celda de seguridad del Santana resistió el embate. Ambos salieron por sus propios medios del habitáculo, aunque visiblemente aturdidos.
Acto seguido, un helicóptero de la organización aterrizó en la zona para trasladarlos al centro médico de la competencia. El argentino Eduardo Blanco resultó ileso, mientras que Calleja reportó dolores agudos en la espalda y múltiples hematomas. "Estoy muy magullado, pero no creo que sea nada serio", confirmó.
El descargo contra la FIA: "Crónica de un accidente anunciado"
Este accidente no solo deja fuera a uno de los equipos más queridos, sino que reabre un debate feroz sobre la seguridad y el orden de salida. Días atrás, Calleja y otros pilotos como Isidre Esteve ya habían advertido a la FIA sobre los riesgos de largar detrás de vehículos más lentos en zonas polvorientas.
"Esto es lo que decíamos de la FIA. Nos meten detrás de coches que no corren y, si encima la organización te mete en un peligro que no te marcan... esa combinación es fatal", sentenció un indignado Calleja tras el choque.
El final abrupto de una actuación histórica
La frustración es doble para el equipo. Antes del vuelco, el copiloto argentino Eduardo Blanco y Calleja venían realizando su mejor carrera hasta la fecha, ocupando el puesto 26 en la general y recortando distancias con los líderes de la etapa. La organización del Dakar ha reconocido el error en la hoja de ruta de forma reactiva, enviando personal con chalecos al lugar del incidente para alertar al resto de los corredores, una medida que llega demasiado tarde para el sueño del binomio hispano-argentino.
