Mike Tyson ya se encuentra mejor de salud y ya piensa en la preparación para su combate ante Jake Paul.
La pelea, que iba a tener lugar este próximo sábado 20 de julio en el AT & T de Arlington (Texas) tuvo que aplazarse por una úlcera de Iron Mike y se celebrará el 15 de noviembre.
El problema de Tyson salió a la luz luego que sufriera náuseas y mareos tras un vuelo a Los Ángeles y tuvo que ser atendido de urgencia. "Sintió náuseas y mareos debido a un brote de úlcera 30 minutos antes del aterrizaje", expresó el representante del boxeador a través de un comunicado.
Esto no mejoró, sino que complicó a Mike para sus entrenamientos y se decidió posponer el evento para cuidar la salud del histórico deportista de 58 años.
En vista de este retraso, Jake Paul decidió no quedarse de brazos cruzados y encontró un nuevo oponente para el 20 de julio: será ante el expeleador de UFC y actual competidor del Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC), Mike Perry.
Paul y Tyson, 30 años de diferencia
Tyson, por su parte, regresará al ring luego de su último combate de exhibición contra Roy Jones Jr. en noviembre de 2020, cuando demostró que, a sus más de cincuenta años sigue siendo una figura temible en el mundo del boxeo.