Con un andar sereno pero firme, como quien conoce el camino y no necesita anunciarlo a los gritos, Mauricio Pipío Pedemonte llegó a Godoy Cruz Básqueten enero de 2025 y en su primer semestre ya escribió historia grande: el Tomba se consagró campeón del Torneo Apertura 2025 de la Superliga de Mendoza, tras vencer por 2-0 a Anzorena en las finales disputadas en el Polimeni de Las Heras.
El técnico, multicampeón con Atenas, tanto en masculino como femenino, volvió a demostrar que sus equipos son ganadores por naturaleza. Pero lejos de colgarse las medallas, Pedemonte habla con los pies sobre la tierra (o sobre el parquet).
"Soy un laburador más del básquet, el crédito siempre es de los jugadores. Ganar no es lo habitual, es la excepción. He tenido la suerte en el último tiempo de estar con planteles competitivos y grandes deportistas", expresó Pipío en el inicio de una rica entrevista con el programa Minuto 91 (lunes a viernes de 17.00 a 19.00 en Ciudadano News 91.7 FM y en Ciudadano_News en Twitch).
En tiempos de egos inflados y discursos cargados de autobombo, la humildad de Pedemonte resalta como una rareza: "No me voy a poner arriba de nadie, siempre los principales protagonistas y los que meten la pelota en el aro son los jugadores".
Como buen campeón, Godoy Cruz fue creciendo con el correr de los partidos y explotó en las instancias finales: "Cerramos la fase regular segundos, gracias a una mejor diferencia de tantos con Rivadavia. Eso fue un hito. Y en los playoffs apareció lo mejor del plantel. Fue una prueba de fuego medirnos con San José (en semifinales), sobre todo desde lo físico y lo mental".
Ya en la final, tocó el número 1. Anzorena, que ya había amargado al Tomba en el Torneo Vendimia, picaba en punta como el favorito. Pero Godoy Cruz hizo un trabajo perfecto, sobre todo en el plano defensivo. Para Pedemonte, el elenco Bodeguero "Se potencia en las instancias decisivas. Son ganadores. Contra Anzorena, nos había costado mucho en los partidos anteriores, no habíamos podido ganarles en todo el semestre".
Wicket fue el MVP de las finales. Foto: @Nanoo.ph
"En la segunda rueda del torneo, Anzorena nos pegó un baile bárbaro. Eso nos dolió. Sabíamos que en las finales teníamos que hacer partidos casi perfectos", continuó.
Alguna vez el entrenador de fútbol Marcelo Bielsa expresó que las derrotas son formativas, "nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones", comentó el actual DT de la Selección uruguaya. Y sin dudas lo fue para el Tomba de Pedemonte:
"En la segunda rueda del torneo, Anzorena nos pegó un baile bárbaro. Eso nos dolió. Sabíamos que en las finales teníamos que hacer partidos casi perfectos".
El Tomba se quedó con el Apertura 2025. FOTO: Prensa Godoy Cruz
Godoy Cruz fue el mejor de los dos en los partidos finales, ambos disputados en el Vicente Polimeni de Las Heras. "Creo que sacamos una diferencia impensada en el primer juego. En el segundo, también estábamos muy bien, pestañamos unos minutos y se nos pusieron cerca. Pero creo que terminamos mejor de piernas y logramos el título".
Ser campeón con la camiseta de Godoy Cruz, un club donde el fútbol marca la agenda, también tiene un sabor especial. La calle lo confirma: "Es muy lindo estar en un club donde el fútbol es el deporte principal. Salís a la calle y la gente te reconoce, te saluda, te manda buenas energías. Es impresionante".
Pedemonte sigue cosechando títulos. FOTO: Gentileza (Nicolás Ríos).
El futuro, como todo en el deporte, tiene más preguntas que respuestas. Pero Mauricio prefiere acompañar con prudencia, sin vender humo ni prometer imposibles:
"Voy a acompañar el proyecto del básquet del club hasta donde ellos (los dirigentes) me pidan. Desde mi lugar quiero ser cauto. Ojalá en algún momento Godoy Cruz pueda jugar a nivel nacional. Necesitamos más representantes mendocinos en categorías nacionales".
Con un nuevo titulo para las vitrinas, el próximo gran objetivo del Tomba será ser campeón anual. Al ganar el Apertura, se aseguró un lugar en la final del año, aunque podría coronarse si repite el logro en el segundo semestre. Y con un plantel competitivo como el que tiene Godoy Cruz, más Pipío con una pizarra y un fibrón en la mano, todo es posible.