Matías Tissera, delantero de Huracán, recuperó su libertad tras haber pasado 21 días en el penal de Bouwer, Córdoba, acusado de haber instigado una extorsión y amenazas, presuntamente dirigidas a un empresario con quien mantenía un conflicto por una supuesta estafa.
El futbolista, con pasado en Platense y formación en Newell's, tiene previsto arribar a Buenos Aires en las próximas horas y sumarse este miércoles a los entrenamientos del equipo que ya aseguró su clasificación a los octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional, donde actualmente ocupa el tercer lugar del Grupo A.
Su liberación se logró tras tres presentaciones realizadas por su abogado, Adolfo Allende Posse, solicitando la excarcelación. Aunque el juez aceptó el pedido, la causa continúa abierta y la investigación seguirá su curso. La defensa intentó sin éxito que se modificara la calificación legal de "extorsión" a "coacción", algo que aún está en evaluación.
Tissera fue detenido en el Aeropuerto de Ezeiza, justo cuando se preparaba para viajar con el plantel de Huracán a Brasil, donde el equipo iba a disputar su debut en la Copa Sudamericana frente a Corinthians por el Grupo C. La Justicia había ordenado su prisión preventiva por riesgo de fuga, algo que su defensa desestimó presentando pruebas de arraigo: un contrato activo con el club, bienes personales, y la residencia y escolarización de su hijo en Argentina.
Durante sus días de encierro, el jugador mantuvo una rutina de alimentación adecuada y actividad física, con dos horas diarias de ejercicio.
En el plano deportivo, Tissera será una pieza importante para la recta final del Apertura y los tres encuentros restantes de la fase de grupos de la Sudamericana, certamen en el que Huracán marcha como líder. Hasta su detención, había disputado 10 partidos y marcado dos goles, frente a Tigre y Vélez.