La Policía de la Ciudad llevó adelante un amplio operativo de control durante el encuentro entre River Plate y Atlético Tucumán, correspondiente a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol. Como resultado, más de 80 trapitos, conocidos como "trapitos", fueron demorados en las inmediaciones del estadio Monumental.
Según información fuentes oficiales, en total se labraron 388 actas contravencionales por diversas irregularidades. Entre ellas, 247 correspondieron a personas que intentaron ingresar sin entrada, 22 por querer acceder con bebidas alcohólicas y 18 por uso indebido del espacio público.
Además, se registraron 9 actas por derecho de admisión, 4 por incitación al desorden, 3 por ensuciar bienes y 1 por intento de ingreso con pirotecnia.
El operativo, supervisado por el flamante ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, también permitió la identificación de cuatro personas imputadas por infracción a la Ley de Drogas y la detección de dos hinchas que presentó documentación falsificada para ingresar al estadio.
El despliegue policial contó con la presencia del Comité de Seguridad en el Fútbol y efectivos de la Dirección de Eventos Masivos, con el objetivo de garantizar un acceso ordenado del público, prevenir la venta ambulante y evitar la acción de los trapitos en las inmediaciones del Monumental.
Este tipo de operativos se intensificaron en los últimos meses en distintos estadios del país, como parte de las medidas para erradicar las prácticas ilegales que rodean a los espectáculos deportivos y mejorar la seguridad en el fútbol argentino.
