El equipo argentino, dirigido por Felipe Contepomi, demostró desde el pitazo inicial que no estaba allí para especular. Con una mezcla de control territorial y potencia física, Los Pumas expusieron rápidamente las falencias de una Gales que atraviesa un momento complejo.
En apenas diez minutos de juego, la maquinaria albiceleste ya había llegado dos veces al ingoal. Primero, fue Pedro Delgado, usando toda su potencia cerca de la línea de cal, quien logró apoyar con lo justo. Unos instantes después, Gerónimo Prisciantelli capitalizó un excelente kick de Santiago Carreras para estirar la diferencia y encender las alarmas en el estadio. Parecía un golpe de nocaut.
📉 La recuperación galesa
Lejos de rendirse, el equipo local demostró que el amor propio es un motor en el rugby. Impulsado por su público, el Dragón logró empatar el marcador con tries de Tomos Williams y Dewi Lake. Los Pumas se vieron obligados a barajar y dar de nuevo en un encuentro que se había vuelto parejo y disputado.
El quiebre del partido se dio tras una acción desleal del galés Ben Thomas, quien vio la tarjeta amarilla, dándole a Argentina el aire que necesitaba. Los Pumas aprovecharon la superioridad numérica para volver a ponerse en ventaja con un penal.
🎯 El golpe de gracia antes del descanso
Una vez pasada la tormenta y con el juego de nuevo bajo control, Argentina desató una nueva ráfaga letal de tries. Aprovechando los espacios y la desorganización defensiva de Gales, llegaron las conquistas de Simón Benítez Cruz y Mateo Carreras. Este último, tras una gran patada de Pablo Matera, permitió que Los Pumas se fueran al entretiempo con una ventaja de 31-14, una diferencia brutal que ya parecía irrecuperable.
🏆 Un segundo tiempo con jerarquía
Los Pumas mantuvieron la intensidad al inicio del complemento, disipando cualquier esperanza galesa. La velocidad de Bautista Delguy sumó otro try argentino, forzando la amonestación de Tomos Williams, complicando aún más el panorama local.
Aunque Gales logró descontar con Jac Morgan, la victoria de la visita nunca sufrió peligro. El resto del partido sirvió para el ingreso de suplentes y para que Gerónimo Prisciantelli marcara un doblete personal. Finalmente, un try de Santiago Grondona puso el broche de oro al 52-28, confirmando el gran momento y la solvencia de la Selección Argentina de Rugby.
La contundencia en Cardiff es un muy buen paso pensando en el ranking mundial y el sorteo del Mundial 2027, elevando la expectativa sobre lo que este equipo puede lograr.