Culé campeón

Liga Blaugrana: Yamal y Fermín coronan Campeón al Barcelona en Cornellà

El FC Barcelona conquista el título de Liga gracias a los goles de sus jóvenes estrellas Lamine Yamal y Fermín en el derbi ante el Espanyol. Celebración agridulce tras incidentes previos.

Por Ciudadano.News

Lamine Yamal marcó otro gol de antología — /FC Barcelona sitio oficial

El FC Barcelona es el nuevo campeón de Liga. Y lo hizo a su manera, con la impronta de su cantera y la magia de sus jóvenes talentos. 

Un golazo desde fuera del área de Lamine Yamal, la joya de 17 años, y otro tanto de Fermín sellaron la victoria (2-0) en el derbi catalán ante el Espanyol, otorgándole el título a falta de dos jornadas para el final. La alegría culé, contenida por los tensos incidentes previos al encuentro, finalmente explotó en Cornellà.

Con una autoridad incontestable a lo largo de la temporada, el conjunto dirigido por Hansi Flick, cimentado en una plantilla rejuvenecida y hambrienta de gloria, rubricó un campeonato brillante. 

La distancia de siete puntos con su eterno rival, el Real Madrid, subraya la superioridad blaugrana, especialmente tras haberlos doblegado en todos los clásicos de la campaña, incluyendo las finales de la Supercopa y la Copa del Rey.

El partido en el feudo del Espanyol no fue un paseo triunfal sin sobresaltos. En una primera mitad disputada, el conjunto local, inmerso en la lucha por la permanencia, dispuso de ocasiones claras para abrir el marcador. Un remate peligroso de Puado en el área chica encontró la firme respuesta de un seguro Szczesny, manteniendo el empate en el electrónico.

Sin embargo, tras el descanso, el Barcelona impuso su ley. El dominio azulgrana se hizo patente, asediando la portería rival con insistencia. Fue entonces cuando emergió la figura de Lamine Yamal. La joven perla, con un desparpajo impropio de su edad, se sacó de la chistera un remate teledirigido desde la frontal del área que se coló inapelablemente en la portería del Espanyol, desatando la euforia culé en el banquillo y en las gradas.

El golpe fue difícil de digerir para el Espanyol, que vio cómo sus intentos de reacción se diluían ante la solidez defensiva del Barcelona. Y cuando el partido agonizaba, apareció otro canterano para sentenciar el encuentro y desatar la fiesta total. Fermín, con garra y olfato goleador, anotó el segundo tanto.