Legado mendocino en Platense: la gloria de Orlando Vicente Garro y Ariel Gustavo Orellano
Varios futbolistas mendocinos hicieron historia en el Calamar: Orlando Garro es uno de los máximos goleadores históricos y el Negro Orellano sumó una importante trayectoria.
La rica historia del Club Atlético Platense atesora nombres que trascendieron las fronteras de la provincia, y entre ellos, Mendoza siempre ha tenido una representación significativa.
A la consagración de Juan Pablo Cozzani, se suman los legados imborrables de dos futbolistas mendocinos que marcaron una época en el "Calamar": el recordado goleador Orlando Vicente Garro y el firme defensor Ariel Gustavo Orellano.
Orlando Garro: El Instinto Goleador que Impulsó el Ascenso
Según lo describe el periodistaAlejandro Fabbri, calamar de ley, Orlando Garro, un delantero dotado de un olfato goleador excepcional y una inteligencia táctica notable, se erigió como una figura clave en el ascenso de Platense a la Primera División en 1964.
Su llegada al club de Vicente López en 1962, procedente de Independiente, donde ya había probado las mieles del título, marcó el inicio de una relación fructífera.
En Platense, Garro encontró el protagonismo que anhelaba. Su versatilidad le permitió desempeñarse tanto como centrodelantero, explotando su astucia en el área, como volante por ambas bandas, adaptándose a las necesidades del equipo.
Tras un inicio dubitativo bajo la dirección técnica de Ángel Labruna, la llegada de un nuevo entrenador impulsó una notable reacción del equipo, culminando en un subcampeonato y una contundente goleada sobre Almagro con cuatro tantos de Garro.
El mendocino Orlando Garro, notable goleador del Calamar
La sociedad futbolística que Garro forjó con Héctor "Pájaro" Scandoli fue fundamental para el poderío ofensivo del equipo. Juntos, aportaron la impresionante cifra de 46 goles en la campaña, 22 de ellos obra del mendocino, incluyendo otro "póker" frente a Sportivo Dock Sud. Su rendimiento se tradujo en la idolatría de la hinchada y la confianza plena de la dirigencia.
La temporada 1964 fue la cúspide de su etapa en el club. En un Gasómetro repleto, Platense venció a All Boys y concretó su ansiado retorno a la máxima categoría tras nueve años de intentos fallidos.
En aquella gesta, la contribución goleadora de Garro fue sencillamente decisiva, con tantos cruciales en partidos cerrados y un triplete ante Tigre. Con 26 goles, se consagró como el máximo artillero del equipo en ese año histórico.
El cuarto de abajo es Garro en una formación de los años 60
En sus tres temporadas en el ascenso, Garro acumuló un notable registro de 65 goles, llegando a la Primera A con su olfato intacto. Si bien el equipo experimentó altibajos en la máxima categoría, el mendocino continuó aportando importantes goles, dejando su sello incluso ante el Boca campeón de 1965.
Tras una campaña menos prolífica en 1966, Garro dejó Platense, dejando tras de sí un legado de 73 goles en 132 partidos, cifra que lo ubica como el segundo máximo goleador en la historia del club. Fallecido en 2002, su nombre sigue resonando en los pasillos del club como sinónimo de entrega y gol.
Ariel Gustavo Orellano: firmeza en la defensa Calamar
Otro mendocino que dejó una huella imborrable en Platense fue Ariel Gustavo Orellano. Llegó al club de Vicente López proveniente del Deportivo Guaymallén, tras destacadas actuaciones en torneos regionales con Atlético Argentino y Gimnasia y Esgrima,
Orellano llegó a un Platense dirigido por el Negro Ramos Delgado que buscaba consolidarse y formó distintas duplas defensiva con Juan Amador Sánchez, Capozucchi, Callipo o Fantaguzzi en diversas temporadas que supieron complicar a los grandes del fútbol argentino.
Como un cuevero firme e implacable, Orellano se ganó rápidamente el cariño de la hinchada "Marrón", convirtiéndose en un referente en la última línea.
Ariel Orellano, en modo figurita. Inolvidable jugador y persona
Su extensa trayectoria en Platense abarcó los períodos 1987-1990 y 1992, disputando un total de 184 partidos y marcando 4 goles.
Su buen físico, su solidez en la marca y, especialmente, su dominio en el juego aéreo, lo convirtió en un baluarte defensivo para el equipo durante varios años.
También actuó en Independiente, Deportivo Español, Talleres de Córdoba. Su vuelta a Mendoza fue para jugar en Godoy Cruz, Andes Talleres y Cicles Club Lavalle.
Hace unos años, la familia de Orellano fue partícipe de un justo homenaje a Gustavo.
Ariel Gustavo Orellano falleció en 2023, dejando un vacío en la memoria de los hinchas que recuerdan su entrega y profesionalismo.
Un legado que trasciende generaciones
La historia de Platense demuestra el significativo aporte de futbolistas mendocinos a lo largo de los años. Además de Garro y Orellano, otros nombres como Eladio Oropel (ex Atlético Argentino y Gimnasia)Daniel Loyola (ex Luján), Walter Báez (Independiente Rivadavia, Marcelo Marcucci(de Godoy Cruz), Luciano Nicotra (ex Independiente Rivadavia) también dejaron su impronta en el club de Vicente López.
La reciente consagración de Juan Pablo Cozzani no hace más que reafirmar el vínculo histórico entre el fútbol mendocino y la pasión "Calamar", perpetuando un legado de talento y entrega que perdura en la memoria de sus aficionados.