El dominio absoluto de los últimos años ha llegado a su fin y la Fórmula 1 corona a un nuevo monarca. Lando Norris se consagró campeón mundial este domingo tras una actuación cerebral y calculada en el circuito de Yas Marina. El piloto británico de McLaren cruzó la bandera a cuadros en la tercera posición, sumando los puntos matemáticamente necesarios para alzar su primer título en la máxima categoría, en una jornada que quedará grabada a fuego en la memoria de los fanáticos del deporte motor.
Contrastes en el Gran Premio de Abu Dhabi
La tensión en la pista fue palpable desde la largada. Norris, consciente de todo lo que estaba en juego, ejecutó una carrera estratégica, evitando los conflictos en la zona media y asegurando el podio que le garantizaba la gloria máxima. Sin embargo, la jornada tuvo un sabor amargo para la gran afición latinoamericana que seguía la definición. Franco Colapinto no logró encontrar el ritmo con su monoplaza y cerró el año de la manera menos esperada: finalizó en el último puesto.
El piloto argentino sufrió con el desgaste prematuro de los compuestos y quedó atrapado en el tráfico, lo que le impidió remontar posiciones en un circuito donde los adelantamientos son complejos. Pese a este desenlace complicado en la carrera final, el paso de Colapinto por la categoría ha dejado sensaciones positivas de cara a su desarrollo profesional.
Mientras tanto, el paddock celebra el renacer de McLaren, que vuelve a la cima tras años de sequía. La consagración de Norris marca oficialmente el inicio de una nueva era en la Fórmula 1, donde la paridad técnica y el talento joven prometen seguir regalando espectáculos vibrantes en la próxima temporada.

