La Conmebol llevó a cabo este martes en su sede de Luque, Paraguay, la audiencia disciplinaria que resolverá qué ocurrirá con el partido suspendido entre Independiente y Universidad de Chile, correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana 2025. La reunión comenzó a las 15 horas y se extenderá hasta cerca de las 19.
La delegación del Rojo de Avellaneda viajó temprano hacia Asunción y está compuesta por el vicepresidente Carlos Montaña, el secretario general Daniel Seoane, el abogado del club Maximiliano Walker y el especialista en derecho deportivo Ariel Reck.
En representación de la U de Chile también estarán sus directivos, mientras que el tribunal será integrado por los jueces Eduardo Gross Brown (Paraguay), Amarilis Belisario (Venezuela) y Lucas Ribeiro (Brasil).
Independiente presentó un informe de más de 40 fojas con 12 anexos y material audiovisual, donde busca demostrar que no tuvo responsabilidad en los incidentes que derivaron en la suspensión. Según el club, cuando jugadores, árbitros y cuerpos técnicos dejaron el campo de juego, ningún hincha local había ingresado a la tribuna visitante, por lo que atribuyen los disturbios a la parcialidad chilena.
En contrapartida, la Universidad de Chile presentó un documento de 18 páginas en el que apunta directamente al entrenador Julio Vaccari y a la organización del encuentro, señalando que la Conmebol había recomendado inhabilitar la tribuna Sur Baja. La dirigencia de Independiente sostiene que la notificación llegó solo 24 horas antes del partido, cuando las entradas ya estaban vendidas.
La resolución que adopte la Conmebol será clave no solo para definir el futuro del cruce de octavos de final, sino también para marcar un precedente en materia de seguridad y responsabilidad organizativa dentro de las competiciones sudamericanas.