El nuevo formato del Mundial de Clubes de la FIFA, que reúne a 32 equipos y se juega por primera vez en Estados Unidos, ya arrojó una primera gran certeza: los futbolistas argentinos son los más decisivos de cara al arco rival.
Argentina lidera la tabla de nacionalidades con más goles convertidos, con un total de 8 tantos, superando a potencias como Francia (6), Alemania (5), Brasil (3) y Portugal (2).
Entre los nombres propios se destacan Enzo Fernández, que marcó para Chelsea en su debut; Ángel Di María y Nicolás Otamendi, pilares de Benfica; Lautaro Martínez, capitán y figura del Inter de Milán; y sorpresas como Valentín Colidio, Sebastián Driussi y Maximiliano Meza para el triufo de River y Rodrigo Battaglia para el empate de Boca ante el Benfica.
La influencia argentina no solo se ve en la cantidad de goles, sino también en la calidad de las actuaciones. Di María fue elegido jugador del partido, Lautaro anotó con jerarquía, y Enzo comandó el mediocampo del equipo inglés. A eso se suman las apariciones determinantes de Driussi y Meza, que mantienen vivo el sueño de sus clubes.
Detrás de Argentina, aparece Francia con 6 goles, Alemania completa el podio con 5 tantos, mientras que Brasil, habitual protagonista en este tipo de competencias, quedó relegado con solo 3 goles.
Esta primera jornada del torneo deja en claro que el talento argentino sigue cotizando alto en las grandes ligas, y que la escuela de fútbol nacional continúa exportando goles al más alto nivel.