El Monumental fue escenario de una fiesta brasilera. 60 mil espectadores fueron testigos de una jornada histórica, ya que Atlético Mineiro y Botafogo disputaron la final en tierras argentinas, más precisamente en Núñez, Buenos Aires. Hubo 35 mil cariocas contra 25 mil hinchas que viajaron desde Belo Horizonte, aunque se observaron espacios vacíos en la Centenario Alta, como también en la Belgrano y Sivori Alta. Como invitado especial estuvo Novak Djokovic, quien llevará a cabo un evento tenístico junto a Juan Martín del Potro. El serbio entró al campo para darle la moneda al juez principal Facundo Tello para que haga el sorteo de capitanes.
Show a la brasileña
En el ingreso al estadio se taparon todo lo que tenía que ver con la marca River para mostrar un recinto neutral, aunque los asientos con las letras RIVER en la platea San Martin quedaron a la vista y también agregaron un escudo luminoso en los pasillos internos del establecimiento. Para decorar el evento continental, en el verde césped ubicaron una alfombra con la sigla "Copa Libertadores", mientras ingresaron adolescentes con las dos camisetas más banderas de palo con los escudos.
No faltaron jóvenes bailando al ritmo de la música, ni globos y banderas de los torcedores, como tampoco la samba y la bossa nova como parte de la cultura brasileña. En la previa, cantó el artista Djonga frente a los simpatizantes del Mineiro, mientras que el showman Marcelo Ardnet lo hizo ante la parcialidad carioca que mostraron pancartas blancas y amarillas. También, hubo fuegos artificiales en el campo, al mismo tiempo que los 22 protagonistas ingresaron al campo de juego.
Y de golpe con uno menos
En la primera jugada del partido, un expulsado. Al minuto, Gregore fue con una plancha muy fuerte contra el adversario Fausto Vera en el círculo central. El argentino del Mineiro cayó al suelo, derrumbado. El árbitro argentino no dudó y le sacó cartón rojo al volante de Botafogo que jugó el resto del partido con 10 hombres.
A partir de ese momento, el equipo de Belo Horizonte comenzó a tomar posesión del balón. Hulk probó de afuera del área y arquero John respondió dando un rebote hacia su derecha. Otra vez el delantero de 38 años intentó abrir el marcador con un disparo desde la izquierda y el portero esta vez contuvo.
Por tener un jugador más, el equipo de Gabriel Milito jugaba en campo rival con Hulk entrando continuamente en juego y recibiendo en la mitad de cancha. Botafogo igualmente no se quedaba atrás. Cuando recuperaba la pelota, ataque directo. Fue así como Savarino ingresando al área, definió fuerte y alto.
El partido tenía ritmo, de ida y vuelta. Mineiro tomó el control, pero Botafogo no se quedó en la cueva, sino que atacaba con sus armas. El público en las tribunas también jugaba su partido. Cantaban los cariocas, respondían los galos. A los 32`, hubo otra interrupción. Hulk remató desde afuera del área y la pelota dio en la cabeza de Alexander Barboza que se dejó caer por el fuerte impacto. Cuando se reanudó, se despertó Tiago Almada, que no había entrado en juego hasta ese momento y fue participé del tanto de Luiz Enrique.
Con 1-0 a favor de Botafogo, fue otro partido. Se desesperó Mineiro, dejó espacios en el fondo y lo aprovechó el conjunto de Jorge Araujo Amorim para atacar de contragolpe. Fue de esta manera, como el arquero Everson le comete infracción a Luiz Enrique, Tello no cobró, pero lo llamaron del VAR para que chequee la jugaba y marcó ejecución desde el punto penal. Telles se hizo cargo y marcó el 2-0, para hacer explotar a la parcialidad carioca que acompañó en gran maza al equipo.
Mineiro a todo o nada
En el entretiempo, Milito hizo tres cambios. Ingresaron Eduardo Vargas, Bernard y Mariano por Scarpa, Lyanco y Vera. Producto de las sustituciones, mejoró Mineiro, separó un poco más adelante y salió envalentonado. De esta manera, encontró el descuento por intermedio del delantero chileno recién ingresado. Luego, lo tuvo Hulk y su tiro se fue desviado. También, Deyverson de cabeza y pasó muy cerca del palo izquierdo de John.
Duró 30 minutos el dominio total de Mineiro que se lo llevó por delante ante la necesidad de ir en busca del empate. Botafogo esperó para salir de contragolpe. Hulk tuvo un disparo con derecha que hizo reaccionar a John para mandar la pelota al córner. Atacaba con mucha gente y llovían centros de un lado y otro, pero Deyverson no llegaba a conectar, ni tampoco Vargas.
Los jugadores de Mineiro empezaron a desesperarse porque el tiempo pasaba y el empate no llegaba. Hulk se enojó con un alcanza pelotas porque tardó en dársela para ejecutar un tiro de esquina. A Tello no le funcionaba el intercomunicador y tuvo que solicitar asesoramiento durante varios minutos, mientras varios futbolistas reclamaban el tiempo perdido. Los de Botafogo cada vez que podían, se tiraban al suelo y dejaban pasar los minutos. Al mismo tiempo, los cariocas cantaban y los galos se mantenían en silencio. Sobre el final, lo tuvo Vargas en dos oportunidades, pero se fue por encima del travesaño. En la última jugada del juego, Junior Santos puso cifras definitivas y ganó el Fogao 3-1.
La alegría es carioca. Botafogo por primera vez en su historia se consagra campeón de la Libertadores y por segundo año consecutivo lo hace uno de Río de Janeiro (el año pasado fue Fluminense). Los argentinos Almada y Barboza levantaron la copa y el equipo de Araujo Amorim, que supo lastimar en los momentos justos, a pesar de haber jugado durante más de 100 minutos con un hombre menos, termina siendo campeón merecidamente.
