Buenos Aires 2018 se tiñó de emoción. No solo porque la abanderada argentina Delfina Pignatiello consiguió subirse al podio y le dio a Argentina su segunda condecoración en el tercer día de los Juegos Olímpicos de la Juventud, sino porque su forma de celebrarlo fue muy especial.
La abuela materna de la muchacha falleció la semana pasada, es por eso que todo tuvo otro color para Delfina, su mayor sueño se vio opacado por una tristeza profunda. Sin embargo, nada impidió que diera su mejor esfuerzo, en homenaje a su pérdida, y como premio a la constancia y dedicación llegó su recompensa. Al recibir la medalla por Gerardo Werthein, presidente del Comité Olímpico Argentino y Comité Organizador, la joven rompió en llanto y exhibió en su mano derecha la palabra "ABUELA", junto a un corazón.