Homenaje

Juan Gilberto Funes: el Búfalo puntano que eligió su pueblo para celebrar un título

El 11 de enero se cumplieron 33 años del prematuro fallecimiento de Juan Gilberto Funes. Un recordatorio de su etapa en Mendoza y el fútbol argentino

Por Fernando Montaña

12 Enero de 2025 - 20:07

El Búfalo Funes ante Steaua Bucarest día que logró la Intercontinental
El Búfalo Funes ante Steaua Bucarest día que logró la Intercontinental /Redes

12 Enero de 2025 / Ciudadano News / Deportes

El sueño de sus viejos y el suyo propio se hacía real.

Allí estaba el Juancito, brazos en alto, palmas abiertas, sonrisa para tapa de suplemento deportivo, a peteco de un ocasional simpatizante, gozando de la obtención de la Copa Libertadores de América.

Era 1986 y gracias a dos goles suyos -uno en cada final ante América de Cali- River Plate lograba quedarse con el trofeo sudamericano por primera vez en su historia.

Y pese a que en Núñez había un festejo monumental, Juancito pide permiso para festejar con su gente, allí en la pequeña patria puntana.

Y sí. San Luis es una fiesta en calles que se hacían mucho más angostas, en el afán de saludar al ilustre coterráneo, el Juancito quien se había hecho conocer en Mendoza. El que ha tocado con las manos su cielo futbolístico. Ese y el trofeo de la Intercontinental meses después en Japón ante Steaua Bucarest serían las mayores alegrías de su joven carrera en ascenso. 

Un gigante en el Parque

Era 1983, Gimnasia y Esgrima de Mendoza se preparaba para disputar el Torneo Nacional y el muchacho fornido que llegaba del fútbol sanluiseño era la gran novedad en el mercado de pases del club cuyano.

" Hoy viene Juan Alberto Funes" dice en su título el diario Mendoza.

El desliz de Alberto por Gilberto es solo un detalle porque se trata del mismo delantero de Huracán de San Luis que el Lobo había conocido y sufrido en un Regional. El que había ido a Sarmiento de Junin en 1981, aunque no pudo tener minutos entonces.

Badía, Zolorza, Montivero, Atalivar Villegas, Sosa y Reggi. Fornari, Velázquez, Funes, Quiroga y Olmos. Gimnasia 83
Badía, Zolorza, Montivero, Atalivar Villegas, Sosa y Reggi. Fornari, Velázquez, Funes, Quiroga y Olmos. Gimnasia 83

De allí que los padrinos gimnasistas, no dudaran en invertir por su pase. En Mendoza pronto demostrará el porqué de su compra.

Hay goles, tanto como creatividad, habilidad y potencia. Es una de las figuras del Gimnasia del 83 que resulta campeón de la Liga Mendocina. En el Nacional hay conversiones a Platense y a Boca en el Malvinas Argentinas.

"Juancito, venite con nosotros"

En el 84, luego de la negativa inicial de no querer jugar el Nacional por un conflicto con la dirigencia, cambió de parecer por un pedido de sus compañeros.

 "Dale Juancito déjate de joder, venite con nosotros al Chaco el plantel quiere estar con vos. Vas a ver que los doctores te van a arreglar lo que te deben entre semana",

A Juan Gilberto Funes se le llenaron los ojos de lágrimas cuando escuchó de boca del Víctor Legrotaglie -su entrenador- y sus compañeros de Gimnasia que querían contar con él para ese Nacional. Que no podía faltarles ese amigo.

En 5 minutos, Funes armó el bolso y decidió deponer por una semana su 'si no me pagan no juego' por el de subirse al micro lleno de amigos que se había estacionado frente a su casa de San Luis.

El Búfalo Funes visitando a sus amigos del Lobo del Parque.
El Búfalo Funes visitando a sus amigos del Lobo del Parque.

El colectivo había salido de Mendoza hacia Chaco con dos misiones: ir hacia Resistencia para debutar contra Unión de Chaco por el torneo Nacional y entrevistarse con Juan Gilberto para convencerlo que viajara junto al plantel.

Allá en Chaco hizo dos goles y con otros más a San Lorenzo y uno a Argentinos Juniors se convertiría en el goleador del equipo.

Su fama trasciende el medio y todos quieren a Juancito: Argentinos Juniors, Estudiantes, Ferrocarril Oeste, Valladolid de España, se irá pero no aún.

Taquito puntano

El puntano sigue dejando su marca, como un golazo de taco al Deportivo Maipú el 29 de abril de 1984 por la Liga Mendocina de Fútbol, tanto que en notas posteriores recordaría como el mejor de su vida.

Orlando Murcia era el arquero del Cruzado en aquel encuentro que se produjo el famoso tacazo- gol de Funes. "Le metieron un pelotazo y él la corrió marcado por mi compañero Giuberti. Funes le ganó la posición y cuando lo cruza otro defensor -Claudio Rendón- lo deja en el camino enganchándola sobre la línea cerquita el corner. 

Salgo a presionarlo hasta el punto del penal como para que no gire porque si no nos clavaba, pero era tan imprevisible que me amaga girar a la derecha y la deja correr lo suficiente para clavarla en el ángulo con el taco. Mi reacción intuitiva fue solo aplaudirlo" reconoce con hidalguía el Pollo Murcia.

También ante Huracán Las Heras en la final de 1 de Julio provocaría la admiración generalizada con dos golazos en los que aplicó la misma la fórmula: velocidad, freno y remate, todo junto y al mismo tiempo.

EL Búfalo junto a Montivero, Daniel Sosa, Carlos Rodríguez y Quintana
EL Búfalo junto a Montivero, Daniel Sosa, Carlos Rodríguez y Quintana

"En uno de esos goles que le hizo a Huracán en la final del 84 se lo llevó a la rastra a Fóppoli, un defensor tan grandote como él. 

Con Juan éramos amigos y en general en todos los jugadores de esa época había respeto y buena onda. Cuando uno le veía la fuerza de su arranque y lo bien que le pegaba la pelota se daba cuenta que era un jugador de otro nivel.

Aun no le decían Búfalo, le decíamos Juancito. Yo fui bastante amigo suyo, compartimos asados; eso era tradicional en ese equipo, lo visité varias veces su casa en San Luis", cuenta Raúl Zolorza, compañero suyo en el Lobo del Parque.

El viajero incansable

Llega agosto y Millonarios de Colombia lo adquiere en 150 mil dólares, hecho que generó una disputa entre Gimnasia y Huracán de San Luis por una vieja cláusula. 

El 25 del pase le correspondía al jugador y el 75% se dividió entre los dos clubes.

"Es injusto porque nosotros oficiamos de vidriera" decía por entonces el titular gimnasista Eduardo Vila Porcar.

La etapa mendocina de Juan Gilberto llegaba a su fin.

Juan debutaría en Millonarios de Colombia, donde la rompió.

La sonrisa de Juan Gilberto Funes
La sonrisa de Juan Gilberto Funes

Dos años después llegaría al River que dirigía el Bambino Veira.

Juan Gilberto Funes fue del Millo a Olimpyakos de Grecia. Volvería al país para actuar en Vélez. Quiso fichar en el fútbol francés, pero no pasó la prueba al detectarle el problema cardíaco. Se entrenó en Boca, pero lo desaconsejaron con que siguiera jugando. 

Juancito no podía asumirlo. Estaba hecho de ébano futbolístico, pero su corazón era frágil...

Y su nombre flotando en un adiós

La voz entrecortada de Enrique Montoni el cronista de noticias deportivas de Nuevediario le relataba a todo el país que un corazón no pudo más: el de Juan Gilberto Funes. Era el 11 de enero de 1992. 

Ricardo Gareca, Diego Armando Maradona, Oscar Ruggeri iban a San Luis para darle el último adiós al Búfalo. Cerca de 40 mil personas poblaron espontáneamente las cercanías de La Casa de Gobierno aquel día, para despedir a ese grandote bueno.

A ese que una vez eligió celebrar junto a ellos, en su tierra, el inolvidable logro de una Libertadores conseguida ante América de Cali. 

Ese ídolo de un pueblo que dejaba el campo de los vivos con apenas 28 años.

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