Fernando Espinoza, desde hace mucho tiempo, ha recibido críticas por su forma de dirigir. Sin embargo, está en consideración siempre de partidos importantes e incluso, es árbitro internacional. El pasado domingo le tocó dirigir el clásico entre Vélez y San Lorenzo. En el entretiempo, todo el estadio lo insultó con cánticos en contra de su madre y en el complemento él respondió con besos a la platea.
Esto tuvo distintas lecturas. Hubo muchos que entendieron el gesto para descontracturar el clima que se vivía, pero otros creen que fue una forma de burla hacia la hinchada y que podría haber generado una mayor violencia. Lo cierto es que el partido llegó a su fin y la victoria fue del Fortín por 2 a 1.
Al término del partido fue entrevistado por el canal ESPN, a lo que resaltó: "El insulto es un mimo para nosotros, es algo que lo extrañamos en la pandemia. Que todo el estadio haya coreado mi apellido después de un año y medio, la verdad que es lindo".
Además, le mandó saludos a su mamá Nelly, quien también fue parte de los cánticos de la hinchada de Vélez: "Le mando un saludo grande, siempre me dice que no lo nombro, así que le mando un abrazo".