El 2026 vendrá cargado de partidos y torneos para Independiente Rivadavia. El primer paso fue positivo para el equipo de Alfredo Berti con una victoria merecida ante el pincha de Caseros, mostrando un buen rendimiento a pesar de ser el primer encuentro del año, demostrando porque es el campeón vigente del certamen.
Además, debe empezar a acostumbrarse a jugar sin futbolistas claves el año pasado en la conquista de la Copa. Empezando por el arco donde Ezequiel Centurión tuvo un nivel superlativo. A pesar de su ausencia, el juvenil Nicolás Bolcatto ha demostrado estar a la altura del arco azul. Debe reemplazar a jugadores rendidores como Luciano Gómez y Maxi Amarfil. Las incorporaciones de Juan Manuel Elordi y José Florentín parecen ser la rápida solución a esas ausencias.
Pero sin lugar a dudas la baja más sensible es la Sebastián Villa, el jugador más determinante del fútbol argentino. Es allí donde el funcionamiento de equipo será el que pueda compensar la falta del colombiano. De todas formas, habrá que estar atento al futuro de Villa, que hasta el momento no tiene ofertas concretas y por ende sigue siendo patrimonio de la institución del parque.
Está claro que poder repetir en Copa Argentina es un objetivo principal, pero también debe serlo el torneo local, en el que va a definir su camino antes del inicio de la Libertadores que comienza en abril.
Tiene la obligación de volver a ser protagonista tanto en el Apertura como en el Clausura, para poder sumar puntos y no sufrir con el descenso. Además de la chance de clasificar nuevamente a un torneo continental.
Es cierto que la Copa Libertadores puede deslumbrar y desenfocar al mismo tiempo, pero puede jugarle una mala pasada por priorizar lo internacional y dejar puntos en el camino que pueda lamentar en la tabla general del ámbito doméstico.
Por eso Berti tendrá la misión de administrar las cargas de los jugadores ante tantos partidos en disputa, para evitar también posibles lesiones. Será fundamental tener todo el plantel a disposición para todo lo que tiene en juego.
Mantener el equilibrio entre los deseos y lo posible es lo más difícil de conseguir en el fútbol. Por eso no debe desviarse del camino transitado hasta acá en primera división y valorar todo el esfuerzo conseguido para lograr su primer logro a nivel nacional.
El 2026 puede ser histórico para Independiente Rivadavia y dependerá de la inteligencia del plantel y cuerpo técnico para que termine de la mejor manera.