La Justicia imputó formalmente a los empresarios Foster Gillett y Guillermo Tofoni (con cercanía al gobierno de Milei) en una causa por presunto lavado de dinero, vinculada a operaciones realizadas con clubes locales, entre ellos Estudiantes de La Plata, en un contexto de fuerte tensión institucional con la AFA.
La medida fue dispuesta por la Fiscalía N°3 en lo Penal Económico, a cargo de Emilio Guerberoff, en el marco de una investigación que busca esclarecer movimientos financieros irregulares ligados al último mercado de pases. La causa se inició tras una denuncia presentada en marzo por el fiscal federal Guillermo Marijuán.
El avance judicial se produce mientras se complejiza el escenario político del fútbol argentino, con la conducción de la AFA bajo la lupa y en medio del conflicto con el entorno de Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes.
Operaciones bajo la lupa y transferencias cuestionadas
Uno de los hechos centrales que analiza la Justicia es la transferencia de Cristian Medina desde Boca Juniors, una operación que quedó envuelta en polémica por la demora en el pago de 15 millones de dólares. Este episodio despertó sospechas sobre el origen y destino de los fondos involucrados.
Según consta en el expediente, el grupo empresario vinculado a Gillett y Tofoni habría movilizado cerca de 30 millones de dólares en negociaciones y pases que finalmente no se concretaron, pese a que el inversor estadounidense había anunciado una inversión total cercana a los USD 150 millones en Estudiantes, promesa que nunca se materializó.
Ante este panorama, la fiscalía solicitó informes a Estudiantes y a otras instituciones para reconstruir las operaciones realizadas o proyectadas por las sociedades Grupo Gillett y World Eleven.
Jugadores involucrados y la hipótesis de triangulación internacional
La investigación no se limita a los empresarios. En la causa aparecen mencionados los futbolistas Cristian Medina, Rodrigo Villagra, Valentín Gómez y Ezequiel Piovi, quienes, junto a sus representantes, fueron citados a declarar para aportar detalles sobre las negociaciones en las que participaron.
Otro eje clave del expediente es la denominada "ruta uruguaya". Los investigadores analizan un contrato de 30 años que Gillett habría firmado con el club Rampla Juniors, bajo la sospecha de una posible triangulación entre Uruguay, Argentina y Europa para el blanqueo de capitales mediante el mercado de pases.
En las últimas horas, la causa sumó un nuevo elemento con la declaración del empresario Carlos Anacleto, quien reconoció públicamente haberse reunido con Gillett. Ese testimonio ya fue incorporado al expediente, mientras la Justicia profundiza el rastreo del circuito financiero que podría haber sido utilizado para lavar activos a través del fútbol.

