Hasta la victoria siempre Ñato Ruiz
Este miércoles murió José Martín Ruiz, una de las glorias del Atlético Argentino en las décadas 60 y 70. La familia del Boli lo despidió en redes sociales
Por Fernando Montaña
6 Marzo de 2019 - 19:07
6 Marzo de 2019 - 19:07
6 Marzo de 2019 / Ciudadano News / Deportes
En la mañana de este miércoles, como consecuencia de un infarto, falleció a los 71 años José Martín Ruiz, defensor del Atlético Argentino en las décadas del 60 y 70. En el sitio oficial del club se lo despidió con un emotivo texto en que se repasa su trayectoria.
Lateral con el cuatro en la espalda y caudillo de la defensa del Atlético Argentino durante ininterrumpidos 13 años.
Debutó en la primera división en 1966, de la mano de Miguel Corral, otra gloria de la Academia y se retiró en 1979, con el orgullo de solo haber vestido los mismos colores. Un caso atípico de un fútbol diferente, en el que hoy cualquiera es ídolo en seis partidos o los futbolistas son transferidos a muy corta edad.
Hoy, 6 de marzo, a los 71 años, nos dejó el Ñato, quien fuera capitán de la Academia durante cuatro temporadas. Los años setenta, rememorados por muchas cosas, también será recordados por los tiempos de canchas llenas en memoria technicolor. Y el Ñato Ruiz fue uno de los protagonistas de ese fútbol que domingo a domingo despertaba el entusiasmo de cada barrio futbolero traducido en estadios llenos a lo largo del Gran Mendoza y sus alrededores.
Los domingos, desde los altoparlantes, los simpatizantes de la Academia se anoticiaban gracias a una voz del estadio de como formaría su equipo. No había twitter ni Facebook que trajera la primicia, entonces el asombro venía desde el tono ceremonial del locutor de Cassab publicidad, sazonado con las publiicidades de Casa Bermúdez, Alumni Sports y Tintorería Trix.
"Ugliardi; Ruiz, Marlia, Pacheco y García; Pedro Fernandez, Zolorza y Hector Alfredo Suárez; Milton Levalle, Andrés Molina y Marcelino Valdes", decía la voz del estadio. Nombres más o nombres menos ese equipo salía de memoria. Los ideólogos eran Aroldo Cortenova o Abel Sklate.
El Ñato José Martín Ruiz, fue uno de los emergentes de aquella camada de futbolistas que surgieron del semillero de don Aroldo Cortenova y Quito Pacheco y supieron tomar la posta del mandato de buen trato del balón y picardía de potrero.
"Gracias a Argentino tuve la posibilidad de poder comprarme una casa y cosechar el afecto de muchos amigos. Me quedó la bronca de no haber conseguido un título, pese a que estuvimos cerca muchas veces", nos decía el querido Ñato quien además de haberse enfrentado con los mejores wines de la década del 70, también se daba maña para hacerse cargo de los remates de penal. Heredó esta responsabilidad-como también la capitanía- del Quique Lucero, cuando este se fue del club. Así lo recordamos convirtiéndole a Huracán o a Independiente Rivadavia, en un choque a cancha llena en el 76, cuando los Azules llegaron invictos a San José y se fueron con el invicto roto, gracias a un penal de Ruiz convertido al minuto de juego.
Como anécdota de ese partido, un directivo que observó el partido a los cinco de iniciado, terminó pensando que había terminado igualado 0 a 0. Así lo recordamos al querido Ñato, el tipo que conservaba esos gestos preciados de llamar por teléfono a sus amigos para cada cumpleaños, la cita con las carnes rojas, el tinto y la soda cada fin de con los viejos camaradas del fútbol mendocino y el irrenunciable amor por el Atlético Argentino y San Lorenzo de Almagro. Buen viaje ídolo.
- Nota: sus restos están siendo velados en Boschin, Santiago Araujo 497 de Villanueva.