En la tarde del miércoles, el Manchester City protagonizó una actuación contundente en el Estadio Santiago Bernabéu para quedarse con una victoria crucial (2-1) frente al Real Madrid. El triunfo se siente como un verdadero golpe de autoridad del equipo inglés, que no solo se mete en puestos de clasificación directa, sino que también deja al gigante español en una posición incómoda de cara al cierre de la fase de grupos de la Champions League.
Del festejo de Rodrygo a la remontada relámpago
El partido comenzó con el Real Madrid buscando imponerse, a pesar de contar con bajas sensibles como Kylian Mbappé y el joven argentino Franco Mastantuono. El esfuerzo del Merengue dio frutos a los 27 minutos del primer tiempo cuando Rodrygo Silva De Goes anotó el primer gol para poner al local en ventaja.
Sin embargo, la alegría en Madrid duró poco. El Manchester City no tardó en reaccionar. A los 34 minutos, el joven Nico O'Reilly se encargó de igualar el marcador, poniendo el 1-1 y silenciando momentáneamente el Bernabéu.
Y el dominio del City se consolidó justo antes del descanso. A los 42 minutos, el temido delantero noruego Erling Braut Haaland apareció en el área para marcar el segundo gol, sellando la remontada y dando una ventaja de 2-1 que sería definitiva para el equipo dirigido por Pep Guardiola.
El City se mete en octavos y complica al Merengue
La victoria le permite al Manchester City consolidarse en la cima de su grupo y asegurar su clasificación a los octavos de final de la UEFA Champions League.
El Real Madrid, por su parte, deberá trabajar en los próximos encuentros para no depender de otros resultados. La actuación del City, sumado al desgaste físico y la presencia de tarjetas amarillas (Rüdiger, Rodrygo, Álvaro Carreras) y varios cambios estratégicos por parte de ambos equipos, demostró que la presión por la clasificación es alta. El partido terminó con el 2-1 a favor de los Citizens, reafirmando su candidatura como uno de los favoritos de la competición.