Tras el duro golpe deportivo, en la Bodega entienden que no hay margen para el lamento. Con la mira puesta en una rápida vuelta a la élite, Godoy Cruz madrugó a sus competidores e inició gestiones formales para sumar experiencia y "hambre de gloria", dos atributos fundamentales para la próxima temporada en la Primera Nacional.
El primer nombre que desvela a la Comisión Directiva es el de Mateo Acosta, un "tanque" de área de 33 años y 1,90 metros que viene de romper redes en Estudiantes de Caseros. Sus números hablan por sí solos: 15 goles en 34 partidos durante la última campaña, lo que lo convierte en la carta de gol ideal para una categoría donde el físico y la contundencia son vitales.
Pero el ataque no es la única prioridad. Para ordenar el fondo, los cañones apuntan a Nahuel Brunet. El pase del defensor pertenece al Tomba y llega con rodaje tras disputar todos los partidos del año en Unión La Calera de Chile. Su perfil seduce por partida doble: ofrece salida limpia y, crucialmente, ya conoce los roces de la categoría por sus pasos previos en Chacarita y San Martín de Tucumán.
Mientras se define el nuevo cuerpo técnico, con Luis García como uno de los candidatos firmes, también trascendió que fue ofrecido el delantero Axel Rodríguez, ex Almagro. La señal es clara hacia el hincha: el Tomba se está armando para ser protagonista desde la fecha uno, buscando jerarquía probada para afrontar el desafío de la reconstrucción.