Adiós al Papa

Francisco y el fútbol: su gran pasión por San Lorenzo

A lo largo de su vida, el Obispo de Roma mostró su devoción por el deporte y en especial por el Ciclón de su corazón. Durante su papado, recibió en el Vaticano a deportistas y figuras destacadas del club.

Por Ciudadano.News

Francisco pasó su infancia entre misas y visitas al Gasómetro. — Foto: San Lorenzo

Jorge Bergoglio tenía nueve años cuando San Lorenzo de Almagro se consagró campeón gracias al "terceto de oro", como se conoció a la delantera de Armando Farro, René Pontoni y Rinaldo Fiaramonte Martino, recordados como uno de los mejores tridentes ofensivos de la historia del fútbol. La primera trinidad que enamoró al futuro Papa. 

Francisco nunca ocultó su amor por el deporte, y su pasión por el fútbol. Ese sentimiento nació gracias a San Lorenzo porque su padre jugó básquetbol en el club, incluso antes del título del '46, y los domingos familiares incluían no sólo asistir a la misa, sino visitas frecuentes al Gasómetro.

Matías Lammens y Marcelo Tinelli le llevaron una réplica de la Copa Libertadores al Papa, tras obtener el título en 2014.

Apasionado por San Lorenzo de por vida 

Su carnet de socio, el número 88235N-0, mantuvo la cuota de afiliación al día y casi 70 años después de la hazaña del '46, al ser elegido al frente de la Santa Sede tras la renuncia de Benedicto XVI, Bergoglio aún podía recitar de memoria la formación completa que ganó ese mítico campeonato.

Al año siguiente de iniciado el papado, el San Lorenzo celebró con su aficionado más célebre el primer título de su historia en la Copa Libertadores, conquistado frente al Nacional de Paraguay.

El presidente Matías Lammens, el vicepresidente Marcelo Tinelli, el técnico Edgardo Bauza y los jugadores Juan Mercier y Julio Buffarini visitaron al papa en el Vaticano una semana después del triunfo y le obsequiaron una réplica del trofeo de la Libertadores y una camiseta con su nombre.

El papa Francisco junto al ex técnico de San Lorenzo, Edgardo Bauza tras coronarse en la Copa Libertadores.

Pero no siempre fue tan bien recibido en el club, como contó en un programa de televisión el ex-técnico argentino Alfio Basile, recordando sus tiempos como DT del San Lorenzo a finales de los 90.

Bergoglio era ya arzobispo de Buenos Aires, pero desde sus tiempos de párroco de San José acostumbraba a ir al estadio a bendecir al equipo de sus amores antes de cada partido. En su primer encuentro a cargo, Basile le negó la entrada, por razones de cábala. 

Al presidente del club en ese entonces, Fernando Miele, el 'Coco' le explicó: "Si me trajiste porque el equipo no ganaba partidos, ¿cómo vamos a seguir recibiendo al mismo cura que nos ha traído 'mufa' (mala suerte) todo este tiempo?".

La 'mufa' se terminó con la llegada de Bergoglio al Vaticano, a juzgar por el título de la Libertadores que dejó una réplica de este trofeo exhibida entre las reliquias de la Santa Sede. 

Su pasión por el fútbol presente en sus enseñanzas

Francisco definía al fútbol como "el deporte más bello del mundo", y muchas de sus declaraciones dan fe de su pasión por todas las fases sobre este juego, que solía emplear en sus prédicas.

"El deporte en la comunidad puede ser una gran herramienta misionera, donde la iglesia está cercana a cada persona para ayudarla a ser mejor y conocer a Jesucristo".

Desde las invitaciones a "jugar en equipo" como analogía de la pertenencia al rebaño de la Iglesia católica, hasta la promesa de "jugar un partido honrado en el campo en el que Dios me puso", realizada durante una reunión con jugadores de las selecciones de Argentina e Italia, el Sumo pontífice usó al fútbol como un recurso para conectar con los fieles. 

En esa oportunidad, aseguró que pertenecer a un equipo "significa rechazar cualquier forma de egoísmo y aislamiento, competir en mutua estima y crecer en hermandad".

Para Bergoglio, el deporte era un "lenguaje universal" y un "valioso recurso" para unir a la gente más allá de "los límites, el idioma, la raza, la relación y la ideología", una forma de "construir puentes" e inculcar "valores que promuevan el hecho de que el bien está en todos los seres humanos".

Francisco se reunió con Diego Maradona en tres oportunidades entre 2014 y 2016.

Debates futboleros 

Como buena parte de los argentinos, el papa no temía entrar en discusiones futboleras. Consultado en una oportunidad sobre los mejores jugadores del mundo, ratificó el consenso general en torneo a Pelé, Lionel Messi y Diego Armando Maradona.

Sobre este último, hizo distinción entre el futbolista ("un grande") y el hombre, de quien dijo que había "fallado". "Pobrecito, cayó en manos de quienes lo adulaban y no lo ayudaban", expresó sobre Maradona.  

Con Maradona, Francisco se reunió en tres oportunidades entre 2014 y 2016, y recibió de sus manos una camiseta de la Selección argentina con su nombre. 

Con Messi se reunieron también en 2014 en el Vaticano, antes de un partido amistoso entre la Selección argentina y la Selección italiana. Sus palabras, al bendecir al equipo y prometer "jugar un partido honesto" como Papa, emocionaron a Messi casi hasta las lágrimas, que había viajado desde Barcelona solo para recibir la consagración papal, ya que no podría jugar en ese encuentro por estar lesionado. 

Con el equipo nacional, Bergoglio era mucho menos contemplativo que con su amado San Lorenzo. De hecho, aprovechó la final de Qatar 2022, que no pudo ver porque se encontraba en labores episcopales, para hacer una reflexión sobre la cultura de su país.

 "Un poco refleja nuestra idiosincrasia. En los dos partidos, el de (cuartos de final contra) Países Bajos y la final, comienza ganando. Todos felices los argentinos. Nos vamos al segundo tiempo y terminan ganando los dos por un penal, por casualidad. Los argentinos tenemos eso: empezamos con entusiasmo las cosas y tenemos una cultura -no sé, al menos yo la tengo- de dejar a la mitad", analizó.

El papa Francisco se reunió con Messi en 2014 en el Vaticano, antes de un partido amistoso entre la Selección Argentina y la italiana.

El abrazo de la unidad 

Una de las últimas referencias deportivas de Jorge Bergoglio fue en los Juegos Olímpicos de París. Días antes de la inauguración, durante el tradicional mensaje del Angelus, hizo votos porque la competencia sirviera para "unir pacíficamente a personas de diferentes culturas".

 "Espero que este evento sea un faro del mundo inclusivo que queremos construir, y que los atletas, con su testimonio deportivo, sean mensajeros de paz y modelos auténticos para los jóvenes", pidió.

En agosto, recibió en el Vaticano al campeón olímpico de 200 metros Letsile Tebogo de Botsuana, junto a quien rezó por su madre, que había fallecido recientemente, y en octubre se reunió con un grupo de atletas paralímpicos italianos, a los que invitó a inspirar con su ejemplo: "A través de la competición, la discapacidad se convierte en un mensaje de aliento para quienes viven en situaciones similares".

Francisco junto al presidente del Comité Olímpico Internacional Thomas Bach y el ex secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon.

Aún tratándose del deporte olímpico, Bergoglio se mostró crítico. Durante una audiencia con delegados de los Comités Olímpicos de varios países de Europa, lamentó la excesiva mercantilización y la tendencia a convertir a los deportistas en "mercancía", aunque sin citar ejemplos.

 "Los mismos atletas entran en un mecanismo que los atropella, pierden el verdadero significado de sus actividades, aquella alegría de jugar que los atrajo cuando eran chicos", advirtió el Papa. 

A lo largo de su vida, Francisco siempre se mantuvo pendiente de la actualidad deportiva. Felicitó a Jannick Sinner por su primer título en el Abierto de Australia, y rezó por los expilotos de Fórmula 1 Michael Schumacher y Alex Zanardi en ocasión de los accidentes de esquí y paraciclismo, que afectaron su salud.

La relación del papa Francisco con el deporte, y el valor que siempre le otorgó como fenómeno social transformador quedaron expresados en 2021, en una entrevista con el semanario deportivo 'Sportweek' del diario Gazzetta dello Sport, en la que comparó a los atletas con los santos: "Conocen la fatiga, pero no les pesa".

Con información de France 24