El Santiago Bernabéu se prepara para vivir una jornada cargada de emoción este sábado. El histórico mediocampista croata, Luka Modric, dirá adiós al Real Madrid ante su afición en el partido frente a la Real Sociedad, correspondiente a la última fecha de La Liga española.
A sus 39 años, y pese a su deseo de continuar al menos una temporada más, la dirigencia del club merengue no le ofreció la renovación de su contrato.
La noticia, que circulaba con fuerza en los últimos días, fue confirmada a través de emotivos comunicados tanto del club como del propio futbolista.
Este sábado, junto a Modric, también se despedirían de la hinchada blanca otros nombres como Lucas Vázquez, Jesús Vallejo y el técnico Carlo Ancelotti, quien emprenderá un nuevo desafío al mando de la Selección de Brasil.
Cabe destacar que Ancelotti y Vallejo no formarán parte del plantel que disputará el Mundial de Clubes 2025 en Estados Unidos, lo que hace aún más significativa esta despedida en el Bernabéu.
La incertidumbre rodea ahora el futuro de Modric, quien no confirmó si colgará los botines definitivamente o si buscará nuevos horizontes en otro club.
Un legado imborrable
En sus trece temporadas defendiendo la camiseta blanca, el talentoso volante conquistó la impresionante cifra de 28 títulos, incluyendo seis Champions League, cuatro Ligas españolas y dos Copas del Rey.
Su trayectoria se resume en números que hablan por sí solos: 590 partidos disputados (noveno en el ranking histórico del club), 43 goles y 95 asistencias.
Además, Modric hizo historia al romper la hegemonía de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo al alzarse con el Balón de Oro en 2018.
Incluso en esta última campaña, donde en ocasiones debió ingresar desde el banquillo, su calidad y compromiso fueron innegables, sumando más de 2.700 minutos en 55 encuentros.
Con el corazón en la mano, Modric se despidió del club de sus sueños a través de un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram. "Ha llegado el momento. El momento que nunca quise que llegara, pero así es el fútbol, y en la vida todo tiene un principio y un final... El sábado jugaré mi último partido en el Santiago Bernabéu", comenzó su carta.
"Llegué en 2012 con la ilusión de vestir la camiseta del mejor equipo del mundo y con la ambición de hacer cosas grandes, pero no me podía imaginar lo que vino después. Jugar en el Real Madrid me cambió la vida como futbolista y como persona. Me siento orgulloso de haber formado parte de una de las épocas más exitosas del mejor club de la historia", continuó el croata.
Sus palabras de agradecimiento fueron dirigidas al club, especialmente al presidente Florentino Pérez, a sus compañeros, entrenadores y a toda la gente que lo acompañó durante estos trece años. "Lo hemos ganado todo y he sido muy feliz. Muy, muy feliz. (...) Pero más allá de los títulos y las victorias, me llevo en el corazón el cariño de todos los madridistas. Me voy con el corazón lleno. Lleno de orgullo, de gratitud y de recuerdos imborrables. Y aunque, tras el Mundial de Clubes, ya no vaya a vestir más esta camiseta sobre el césped, yo siempre seré madridista", concluyó Modric, dejando una promesa eterna a la afición blanca.

