Bajo el análisis de Gonzalo Santo Tomás, la temporada 2026 de la Fórmula 1 arranca con un escándalo inesperado. Aston Martin, la escudería que prometía pelear arriba con el diseño de Adrian Newey, atraviesa una crisis total. Tras una pretemporada desastrosa en Baréin, los motores Honda han mostrado una falta de fiabilidad alarmante y una preocupante escasez de repuestos.
Los rumores en el paddock sugieren que el equipo podría completar solo un par de vueltas en Albert Park antes de retirar los autos de Fernando Alonso y Lance Stroll para evitar daños mayores. Este posible "papelón" técnico se suma a la delicada situación financiera de la marca, que busca equilibrar sus cuentas tras vender sus derechos de nombre.