El ATP 250 de Atenas se consolidó como una parada fundamental en la recta final de la temporada, siendo uno de los últimos torneos importantes antes de las finales en Turín. La jornada estuvo marcada por la resiliencia del tenis argentino y la autoridad implacable de uno de los mejores del mundo.
La Hazaña de Etcheverry: victoria en el límite
El tenista oriundo de La Plata, Tomás Etcheverry, se alzó con un triunfo épico en un duelo agotador contra el estadounidense Mackenzie McDonald. El partido fue una verdadera batalla de desgaste que se extendió por 2 horas y 50 minutos.
Etcheverry, único representante argentino en el cuadro, demostró la regularidad que buscó en la recta final del año. El marcador final fue 6-7(5), 7-6(3) y 6-3, una remontada después de caer en el tie-break del primer set. Este triunfo lo catapulta a la segunda ronda, donde se enfrentará al francés Alexandre Müller, quinto preclasificado del torneo. Con este ritmo, el jugador, actualmente N° 60 del ranking, tiene serias aspiraciones de terminar el año en el Top 50 si logra conquistar Atenas.
Djokovic sin fisuras: revancha y firmeza en Grecia
En contraste con la lucha de Etcheverry, el serbio Novak Djokovic no quiso sorpresas y confirmó su favoritismo al debutar con un triunfo contundente sobre el chileno Alejandro Tabilo por 7-6(3) y 6-1.
El primer set fue parejo y tenso, definido en el tie-break, donde Nole demostró su jerarquía habitual. Sin embargo, fue en el segundo parcial donde el número uno elevó su nivel, generando quiebres decisivos y mostrando un dominio total que dejó sin respuesta a Tabilo. Este triunfo no solo le da un paso firme en Atenas, sino que alimenta su aspiración de terminar el año con un nuevo título antes del ATP Finals en Turín.