La visita del plantel femenino de handball de Estudiantes de La Plata a San Fernando por el Torneo Apertura se vio empañada por un grave incidente denunciado tras el encuentro.
Alrededor de las 22 horas del sábado, la jugadora Paola Ferreaeo y sus compañeras se percataron de una situación alarmante en el vestuario del Polideportivo Municipal: Lucas Basualdo, un empleado municipal de seguridad, presuntamente las estaba grabando sin su consentimiento mientras se cambiaban.
La denuncia formal se radicó rápidamente en la comisaría local, donde las jugadoras comunicaron lo sucedido y se pusieron en contacto con la Fiscalía de Género. La respuesta de la fiscalía fue inmediata, disponiendo la carátula del caso y el secuestro del teléfono celular del empleado acusado para su análisis.
En un intento por justificar su accionar, Basualdo habría manifestado que les ofreció las duchas de varones ante la falta de agua caliente en el vestuario femenino, argumentando que su presencia allí era para "cuidarlas". Sin embargo, esta versión contrasta directamente con la denuncia de las jugadoras, quienes se sintieron vulneradas en su intimidad.
El Club Estudiantes de La Plata no tardó en expresar su profunda preocupación y repudio ante este hecho, exigiendo a las autoridades un pronto esclarecimiento y la adopción de medidas ejemplares para evitar futuras situaciones similares. La gravedad de la denuncia tuvo consecuencias inmediatas, ya que trascendió que el empleado municipal fue desvinculado de su cargo por las autoridades de San Fernando.