El ex mediocampista deBoca Juniorsy actual jugador de Atlético Nacional, Jorman Campuzano, fue duramente sancionado por la Dimayor tras una polémica publicación en redes sociales. El Comité Disciplinario impuso al futbolista colombiano una suspensión de cuatro partidos y una multa de 19,5 millones de pesos colombianos, generando un intenso debate en el ámbito futbolístico.
La polémica que desató la tormenta
El incidente se originó después del empate entre Nacional y Millonarios, un partido cargado de controversias arbitrales, incluido un penal señalado sobre Radamel Falcao por un posible fuera de lugar. Campuzano, de 28 años, utilizó sus redes sociales para expresar su indignación, insinuando que el fútbol colombiano está viciado por amaños.
Entre sus declaraciones, destacó: "Cuidemos nuestro fútbol. Es hora de que abran los ojos por el bien del fútbol colombiano, donde existen amaños en las dos categorías. Miles de hinchas hacen sacrificios para ver un espectáculo justo".
Estas palabras no pasaron desapercibidas, desatando una ola de reacciones y la intervención de las autoridades.
El veredicto de la Dimayor
El Comité Disciplinario argumentó que Campuzano violó el artículo 72 del Código Disciplinario Único, el cual sanciona cualquier declaración que afecte la imagen y credibilidad de las autoridades del fútbol. En su resolución, se subrayó que los comentarios del jugador fueron considerados una grave falta de respeto hacia las instituciones y competiciones, justificando así la severidad de la sanción.
Además de los cuatro partidos de suspensión, Campuzano deberá pagar una multa económica que refuerza el mensaje de tolerancia cero hacia este tipo de conductas.
Reacciones en el ámbito futbolístico
La decisión ha generado opiniones divididas. Mientras algunos apoyan la postura firme de la Dimayor en defensa de la integridad del deporte, otros consideran que el futbolista ejerció su derecho a la libre expresión y denunciaron una problemática que afecta a miles de hinchas.
Campuzano, por su parte, aún no ha emitido una respuesta oficial tras conocer la sanción. Sin embargo, su mensaje inicial dejó en evidencia un malestar generalizado entre ciertos sectores del fútbol colombiano, que reclaman mayor transparencia en las decisiones arbitrales.