La Fórmula 1 ha sido sorprendida por un incidente de seguridad que va más allá de los circuitos. La escudería francesa Alpine, equipo de Franco Colapinto, denunció que dos personas ingresaron en su fábrica ubicada en Viry-Châtillon, en la región francesa, en un hecho que ocurrió la noche del lunes pasado.
Este suceso, reportado inicialmente por el diario Le Parisien, ha encendido las alarmas por la posibilidad de espionaje industrial dada la sensibilidad de la información que se maneja en esa base.
El incidente de Viry-Châtillon: así ingresaron los intrusos
El ingreso no autorizado ocurrió cerca de las 22 horas, apenas unas horas después de que el piloto Pierre Gasly obtuviera un punto en el Gran Premio de Brasil. Según fuentes policiales consultadas, los dos individuos lograron entrar a la instalación por un lateral y rompieron una ventana en la entrada para acceder al vestíbulo.
Los intrusos no se quedaron en la planta baja; subieron directamente al primer piso, donde se encuentran las oficinas de los directivos y la dirección del equipo. Testimonios indican que varias puertas fueron forzadas y que "los intrusos registraron y revisaron el lugar". Pese a la alarma, la visita fue fugaz, durando apenas "cinco minutos" según fuentes cercanas al caso.
La clave del misterio: ¿por qué no se robaron nada?
La sorpresa y el misterio aumentan con el informe policial. La intervención en la fábrica de Viry-Châtillon -donde se gestiona parte vital de la propiedad intelectual de la escudería- no constató ningún daño material ni, lo más importante, la ausencia de objetos o documentos.
Una voz cercana a Alpine confirmó que "no se ha robado nada" y que no había empleados presentes al momento de la intrusión: "No ha habido ningún robo. No se sustrajo ningún objeto, documento o material".
Este hecho de que nada se sustrajera de la planta baja o de las oficinas, a pesar del allanamiento, es lo que incrementa la hipótesis de espionaje. La policía técnica y científica ya trabaja en el lugar para determinar si el objetivo real era copiar o acceder a datos electrónicos sensibles relacionados con el desarrollo del monoplaza para 2026. La fiscalía de Evry ya remitió la investigación a la división de delincuencia territorial (DCT).
Las expectativas de Colapinto y la presión en el proyecto 2026
El incidente ocurre en un momento de gran presión para el equipo, que atraviesa un cierre de año traumático debido a su bajo rendimiento colectivo y las pocas mejoras en el monoplaza. El equipo, con Pierre Gasly y Franco Colapinto como pilotos, se encuentra en el último lugar del campeonato de constructores.
Las esperanzas están puestas en el proyecto 2026, año en el que entrará en vigor un nuevo reglamento y donde Alpine contará con motores Mercedes. Colapinto, que se mostró optimista tras ser ratificado, había anticipado que el nuevo monoplaza es "mucho más prometedor" y ofrece soluciones a los problemas actuales. Precisamente, las especulaciones sobre un coche capaz de pelear en el lote de arriba a partir de ese año son el motivo central de las sospechas de un posible espionaje industrial.

