El Barcelona se consagró campeón de la Supercopa de España 2026 tras vencer al Real Madrid en un partido que cambió de dueño constantemente y se definió por detalles de jerarquía individual.
Desde el inicio, el equipo de Hansi Flick intentó imponer condiciones con la posesión, aunque el Madrid de Xabi Alonso lastimaba de contraataque. La apertura del marcador llegó a los 36 minutos a través de Raphinha, quien tras una asistencia precisa definió cruzado para vencer a Courtois. Sin embargo, lo mejor estaba por venir en un cierre de primer tiempo frenético.
Tres goles en cinco minutos: una ráfaga de locura
Cuando el descanso acechaba, el partido se rompió por completo. Vinícius Jr. empató el encuentro tras una genialidad individual, pero la alegría merengue duró poco: Robert Lewandowski, con una vaselina exquisita sobre la salida del arquero, puso el 2-1. Increíblemente, antes de irse al vestuario, el joven Gonzalo García pescó un rebote tras un córner y firmó el 2-2 parcial.
Raphinha y el factor fortuna para el título
En el complemento, la paridad se mantuvo hasta que el "modo mágico" de Raphinha volvió a aparecer. A los 75 minutos, el brasileño ensayó un remate que se desvió en Asensio, descolocando a Courtois para marcar el 3-2 definitivo. A partir de allí, el Barcelona resistió las embestidas de un Madrid que terminó con Mbappé y Vinícius buscando el milagro.
El cierre no estuvo exento de dramatismo. Frenkie de Jong fue expulsado tras una fuerte entrada sobre Mbappé, dejando al Barça con uno menos en los minutos finales. Fue allí donde emergió la figura de Joan García; el arquero culé realizó dos atajadas memorables que aseguraron el primer trofeo de la era Flick y desataron el festejo en Cataluña.