La Selección argentina se prepara para el Mundial 2026 a disputarse el año que viene en Estados Unidos, México y Canadá. Por eso aprovecha la fecha FIFA para jugar amistosos y prepararse para llegar de la mejor manera a la máxima cita. Además, le sirve a Lionel Scaloni para poder observar y probar nuevos jugadores, que le pueden brindar opciones distintas de juego.
Pero en el camino a la defensa del título, ¿le sirve enfrentar a rivales de menor jerarquía? Claramente que no, porque jugar ante equipos como Angola, Puerto Rico, El Salvador o Guatemala por citar algunos, no serían los mejores adversarios para poder medirse.
Es cierto que jugar ante los seleccionados europeos es también complejo por cuestiones de calendario. Sumado a que prefieren competir entre ellos cada vez que hay una ventana de encuentros internacionales.
¿La elección de los partidos de Argentina tiene solo un fin deportivo o se prioriza mucho más lo económico?
Si nos dejamos llevar por los antecedentes recientes, parece ser la segunda opción la correcta. De lo contrario no se entendería mucho el motivo.
La consagración en Qatar le permita a la AFA poder incrementar su patrimonio, ya que los pedidos para enfrentar al combinado nacional son cada vez más frecuentes y por ende el cachet por dichos juegos tiene un costo elevado.
La sola presencia de Lionel Messi hace que todos los quieran ver y tener en sus países. Es por eso que la dirigencia aprovecha esa circunstancia para poder facturar en grande.
Espero que también en algún momento se priorice lo deportivo, para que el prestigio del fútbol argentino siga en el más alto nivel.

