El Argentina Open fue testigo de un partido cargado de emociones, donde el tenista argentino Diego Schwartzman venció al chileno Nicolás Jarry por 7-6(10), 4-6 y 6-3 en la primera ronda.
Este encuentro, que duró casi tres horas, marcó el último torneo como profesional del "Peque", quien dejó el alma en la cancha para avanzar a la siguiente instancia, donde se enfrentará al español Pedro Martínez.
El partido comenzó con un ritmo frenético, con Jarry buscando imponer su potencia y Schwartzman respondiendo con su experiencia y habilidad. El primer set se definió en un tiebreak no apto para cardíacos, donde el chileno desperdició tres sets points y el argentino se llevó el parcial por 7-6(10) en 1 hora y 22 minutos de juego.
En el segundo set, ambos tenistas bajaron un poco la intensidad, pero mantuvieron la firmeza en sus saques. Jarry logró un quiebre clave para igualar el marcador y llevar el partido a un tercer set decisivo.
El "Peque" salió con todo en el último set, salvando un break point en el primer game y aprovechando las dudas y errores no forzados de Jarry para lograr un quiebre clave en el sexto juego. Con el público argentino enardecido, Schwartzman cerró el partido con un 6-3 y se llevó la victoria en 2 horas y 55 minutos.
Esta victoria representa la primera de Schwartzman ante un tenista del top 50 del ranking ATP en dos años, un logro que resalta aún más la calidad y el espíritu de lucha del argentino en su despedida del tenis profesional.
En declaraciones a TyC Sports, Schwartzman expresó su emoción y sorpresa por el resultado: "La verdad es que no me esperaba ganar. Ya estaba preparado una hora antes y decía: 'Uh, voy a empezar a llorar antes' y de repente se empezó a dar el partido para ganarlo".
"La verdad que es increíble. Siendo honesto, no sé en qué momento generé todo esto. Es tan simple como la frase: 'No me alcanzan las palabras para agradecer', pensé que después de la cancelación de ayer iba a jugar con menos gente y se armó un clima de Copa Davis", destacó el tenista entre lágrimas.
Con una sonrisa en el rostro, Schwartzman cerró: "Todavía no me jubilé, así que queda un ratito más en cancha".