San Lorenzo venció 1-0 a Atlético Tucumán y clasificó por primera vez a los octavos del Torneo Apertura 2025, con gol de Andrés Vombergar. El Ciclón an Lorenzo celebró un triunfo clave y un pase histórico a la fase final del campeonato.
Pero más allá del resultado, el gran protagonista de la tarde fue Iker Muniain, el talentoso mediapunta español que desató su mejor versión y fue el motor futbolístico del equipo. Con lujo, visión y liderazgo, el exAthletic Club marcó la diferencia y se tomó revancha tras un flojo desempeño en el encuentro anterior frente a San Martín en San Juan.
Un primer tiempo sin claridad, pero con intención
El conjunto azulgrana comenzó algo impreciso en los últimos metros, sin lograr generar chances nítidas pese a su dominio territorial. Atlético Tucumán aguantó bien en su campo, pero Muniain ya insinuaba que la historia iba a pasar por sus pies.
Cerca del cierre de la primera mitad, el vasco tuvo una ocasión clara: sacó un remate potente desde el suelo, que fue desactivado con una atajada espectacular por el arquero Juan González.
Un pase de autor, una jugada de gol
En el segundo tiempo llegó el momento de oro. A los 13 minutos, Muniain construyó una jugada de laboratorio con un toque sutil y preciso, al mejor estilo europeo. Amagó con la derecha y, con un pase de tres dedos con el borde externo, dejó a Ezequiel Cerutti de cara al fondo del campo.
El "Pocho" desbordó y metió un centro quirúrgico que Andrés Vombergar conectó de cabeza para poner el 1-0 definitivo y encender el grito en el Pedro Bidegain.
Presencia, voz y ovación final
Lejos de relajarse, el "Vasco" siguió corriendo, ordenando y empujando al equipo hasta el último minuto. Se mostró comprometido en la presión alta y fue el primero en arengar a sus compañeros en cada pausa.
A los 89 minutos, fue reemplazado por Nery Domínguez bajo una cerrada ovación de la hinchada, que reconoció su entrega al ritmo de "¡Olé olé olé, Vasco, Vasco!".
Un refuerzo que ya dejó su huella
Con su técnica refinada, inteligencia táctica y personalidad, Muniain no solo le cambió la cara al mediocampo de San Lorenzo, sino que se convirtió en el emblema de una campaña que ilusiona.
El Ciclón, que venía sin figurar en los primeros puestos, selló su pase a los playoffs por primera vez en este nuevo formato y sueña con pelear el título.
