Con el Mundial 2026 ya en el horizonte y con la Selección argentina asegurada entre los clasificados, la Conmebol sorprendió al mundo del fútbol con una propuesta inusual para la edición de 2030. En el marco del 38° Congreso Ordinario del organismo, su presidente, Alejandro Domínguez, impulsó una idea ambiciosa: celebrar el centenario del primer Mundial con la participación de 64 selecciones y partidos disputados en tres continentes simultáneamente.
Esta iniciativa, que busca conmemorar los 100 años de la Copa del Mundo inaugural en 1930, fue originalmente planteada por Ignacio Alonso, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), ante la FIFA. La propuesta fue luego adoptada por la Conmebol, que ya tiene asegurada la realización de encuentros oficiales en Argentina, Uruguay y Paraguay como parte de la celebración centenaria.
"Solo una vez se cumplen 100 años. Por eso proponemos, de forma excepcional, que esta edición tenga un alcance global sin precedentes. Queremos que nadie quede fuera de esta fiesta del fútbol, que será nuestra, aunque se juegue en distintos rincones del mundo", afirmó Domínguez durante su discurso.
Hasta ahora, no ha habido una respuesta formal por parte de la FIFA, aunque la postura de Aleksandar Ceferin, presidente de la UEFA, ya dejó entrever resistencias. "Fue una propuesta inesperada y, desde mi punto de vista, negativa. No es beneficiosa ni para el Mundial ni para nuestro sistema de clasificación. No la apoyo", declaró el dirigente esloveno.
¿Lograrán el cambio?
No obstante, si la Conmebol decide avanzar oficialmente con las gestiones, el panorama podría cambiar. Aunque Sudamérica cuenta con solo diez selecciones afiliadas, tres de ellas —Brasil, Argentina y Uruguay— están entre las más laureadas de la historia del torneo.
La propuesta de ampliar aún más el número de equipos no parece sencilla. Después de todo, el Mundial 2026 ya representará un salto importante, al pasar de 32 a 48 selecciones. Alcanzar las 64 que sugiere Domínguez implicaría un aumento adicional del 33%.
El objetivo, por ahora, es abrir el debate y analizar los pros y contras de semejante expansión. "El 2030 no es un Mundial cualquiera", expresó Alonso. "Afectará no solo a la competencia en sí, sino también a la forma en que se estructuran las eliminatorias en cada confederación. Habrá países que vean esta oportunidad como algo posible por primera vez".