En Godoy Cruz todavía festejan el triunfo ante Sportivo Luqueño, en Paraguay, lo que significa la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, ahora sólo resta saber si primero o segundo del grupo.
La victoria llegó en los pies de Agustín Auzmendi, este delantero de 28 años que llegó precedido de buenos antecedentes en el fútbol de Honduras y que en los últimos partidos cortó su sequía de goles y que sirvieron para que el Tomba cambie un poco la cara.
"El Pistolero" anotó tres goles en los últimos cuatro partidos (Gremio, Atlético Tucumán y Sportivo Luqueño) y demostró que es el 9 que necesita el equipo y Esteban Solari, quien tomó una segunda bocanada de aire para continuar al frente del equipo, luego de la eliminación del Torneo Apertura.
Auzmendi regresó a un fútbol argentino que dejó cuando tenía 24 años, luego de jugar en Acassuso y pasar al Jaguares de Córdoba del ascenso de Colombia, pero ese mismo año no logró jugar y pasó al Olancho de Honduras donde la rompió con 23 goles en 35 partidos.
Eso llevó a que el equipo más grande de aquel país, Motagua, pusiera sus ojos en él y se lo llevó donde anotó 53 goles en 79 partidos y se consagró campeón.
Desde su llegada a Auzmendi le costó la readaptación al fútbol argentino, pero sus últimas actuaciones mostraron que está un par por encima de Luca Martínez Dupuy (3 goles en 17 partidos), Daniel Barrea y Kevin Parzajuk (ambos sin conversiones en el torneo y copa).
Solari ya dijo en entrevistas que le gusta armar los equipos de atrás para adelante, lo bueno es que atrás está "armado" y ahora parece que ya tiene su delantero de área... ojalá que se dé cuenta.