Alejandro Papu Gómez, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, habló a corazón abierto sobre los meses más difíciles de su carrera tras la sanción por doping que lo alejó de las canchas. El ex jugador del Sevilla aseguró que decidió seguir adelante porque no quería que "personas de traje y corbata" definieran el final de su carrera.
"El fuego interior me decía: ¿por qué me tienen que retirar del fútbol si yo no quiero? No es mi momento. No pueden decidirlo dos o tres personas en una oficina que jamás hicieron deporte", expresó en una entrevista con Julián Polo en YouTube.
El Comité Sancionador Antidopaje de España le impuso dos años de suspensión tras haber ingerido, según explicó, un jarabe para la tos de su hijo: "La responsabilidad fue mía. El error lo cometí yo, pero la sanción fue desproporcionada. Te pueden dar seis meses por consumir drogas, y a mí me castigaron dos años por un jarabe", señaló con dureza.
Durante los primeros meses, confesó que no podía ni mirar un partido de fútbol: "Apagaba la tele, no soportaba ver nada. Sentía que el fútbol había muerto para mí".
Con 36 años y mucho trabajo físico por delante, "Papu" confirmó que volverá oficialmente a las canchas el 18 de octubre de 2025. "Me preparo como si fuese mi debut en Primera. Siento que será un renacer. Tal vez no vuelva a la Selección, pero me veo jugando varios años más y siendo importante otra vez", aseguró.
El recuerdo de Scaloni y la Scaloneta
El mediocampista también habló sobre su relación con Lionel Scaloni, a quien definió como un entrenador "insoportable en el buen sentido, lleno de energía, querido en el vestuario".
Respecto a la fórmula de éxito de la Scaloneta, destacó: "Fue muy inteligente. Supo rodear a Messi de jugadores que lo respaldaran y al mismo tiempo fueran talentosos. Además, es muy cercano al jugador, siempre de frente, sin vueltas. Eso generó una armonía que se reflejó en los resultados".