El Mundial de Clubes mostró la diferencia abismal que hay con el fútbol argentino
Este fin de semana se dio la finalización de un torneo que ojalá se quede por mucho tiempo y el arranque de un Torneo Clausura nacional con muchos puntos a mejorar.
Este fin de semana se dio el final del Mundial de Clubes y el arranque del Torneo Clausura de la Liga Profesionaly desde el vamos vieron las diferencias entre un torneo de alto vuelo y de otro hecho a los ponchazos.
Mientras que en Estados Unidos funcionó todo casi perfecto, en el fútbol argentino se vieron los hilos en casi todos los partidos.
La primera unidad de comparación son los estados de los campos de juego. Mientras que Chelsea, PSG, Real Madrid, Fluminense, entre otros, jugaban en verdaderos billares, Aldosivi y Central Córdoba abrieron el torneo en una cancha donde no se podían dar dos pases seguidos.
Chelsea campeón del Mundial de Clubes.
Además en la organización donde casi no se vieron desmanes, caso contrario de lo que pasó en el Bautista Gargantini donde un hincha de Independiente Rivadavia golpeó a Ángelo Martino con un hielo en la cabeza y el partido en peligro de suspenderse.
En cuanto a lo futbolístico, en los 63 partidos del MdC, sólo seis partidos terminaron empatados en cero, en el resto de los partidos hubo show de goles (195 en 63 partidos con un promedio de 3 goles por encuentro), con aciertos y errores, pero la gente que pudo asistir se fue conforme por el nivel mostrado por los poderosos de Europa y Sudamérica (todos brasileños). Mientras que en nuestro fútbol ya se registraron dos igualdades sin goles en once encuentros (y todavía faltaban cuatro duelos de la primera fecha).
Aldosivi y Central Córdoba en un aburrido empate.
En cuanto a los arbitrajes, el evento que consagró al Chelsea dejó en claro que en Argentina estamos lejos de lograr el objetivo de hacer confiable el VAR. Mientras que en Estados Unidos las resoluciones de los fallos eran rápidas, en nuestro fútbol las eternas tertulias entre la sala VAR y el juez hacen que todos terminen nerviosos y con fallos poco claros.
Además, hay que sumar que en el MdC el colegiado tenía que informarle al estadio qué cobró, mientras que acá se implementaría dentro de un mes, aproximadamente.
En síntesis, el Mundial de Clubes debería quedarse porque, más allá del premio en efectivo, todos los clubes querrán participar en la próxima edición y por eso buscarán mejores jugadores y levantar el nivel de sus torneos, ya que eso los nivela para arriba y seguramente mejorará este alicaído fútbol argentino.