El Lobo lo hizo. Así como cuando la leyenda contaba que el Victor Legrotaglie payaneaba las naranjas que le tiraban desde la tribuna, el equipo de Ezequiel Medrán también se convirtió en leyenda en el Norte argentino.
Con gol del Tanque Silba, casi en el amanecer del partido y bien paradito en el fondo para cerrarle todos los caminos al impotente equipo Santo, el Lobo mendocino salió airoso del desafío y ganó el derecho a jugar por el segundo ascenso, adonde se verá las caras contra San Martín de San Juan.
El Lobo ganó en un partidazo en Tucumán.
El equipo blanquinegro que falló frente a los postes en el encuentro de ida en Mendoza, esta vez tuvo la eficacia para quedarse con el triunfo y así ganarse el derecho a la final.
Gimnasia tuvo fortaleza, coraje y actitud para lograr lo que parecía imposible. Ganar ante San Martín de Tucumán, quien fue el equipo que venía de perder la final por el primer ascenso. Frustrante para los tucumanos y hazaña gigante para el equipo del Parque que ahora deberá medirse ante un viejo conocido: el verdinegro que venció a Nueva Chicago por 1 a 0, y que en la ida había caído 2 a 1.
Ya habrá tiempo para pensar en la definición, para el Lobo lo que vale ahora es el festejo de la clasificación.