En un encuentro de semifinales de vuelta de la Champions League que quedará grabado en la memoria de los aficionados, el Inter de Milán logró una dramática victoria por 4-3 en tiempo suplementario frente al Barcelona en el estadio Giuseppe Meazza.
El partido, cargado de emociones y alternativas, selló el pase del conjunto italiano a la gran final del torneo continental.
A pesar de un inicio con dominio de posesión por parte del Barcelona, el Inter rápidamente ajustó sus líneas y comenzó a incomodar la salida de balón azulgrana.
La presión italiana dio sus frutos en el minuto 21, cuando una brillante combinación entre Dimarco y Thuram culminó con Lautaro Martínez marcando a placer el 1-0 para el Inter.
El Barcelona respondió con una clara ocasión de Dani Olmo, pero la defensa interista logró despejar el peligro. Poco antes del descanso, una revisión del VAR por un derribo de Cubarsí sobre Lautaro dentro del área derivó en un penal a favor del Inter. Hakan Çalhanoğlu no falló desde los doce pasos, ampliando la ventaja italiana a 2-0.
La segunda mitad trajo consigo un cambio radical en la actitud del Barcelona, que salió al campo con una intensidad renovada. A pesar de no generar ocasiones de gol claras de inmediato, el esfuerzo catalán encontró su recompensa en el minuto 53. Tras un balón peinado en el segundo palo por Gerard Martín, Eric García apareció para recortar distancias y poner el 2-1 en el marcador. El propio García tuvo una oportunidad dorada poco después, pero se encontró con una gran intervención del portero interista Yann Sommer.
La insistencia del Barcelona tuvo su premio en el minuto 60, cuando Dani Olmo igualó el encuentro 2-2 con un certero cabezazo tras un nuevo centro preciso de Gerard Martín.
El equipo dirigido por Hansi Flick intensificó su asedio sobre la portería de Sommer, y la remontada parecía consumarse en el minuto 87. Raphinha, con un remate ajustado, puso el 3-2 a favor del Barcelona, desatando la euforia en el banquillo visitante.
Sin embargo, el drama no había terminado. En el minuto 93, cuando el Barcelona saboreaba la clasificación, apareció Francesco Acerbi para igualar nuevamente la eliminatoria 3-3, llevando el partido a la prórroga.
El tiempo suplementario mantuvo la intensidad y la incertidumbre. Fue el Inter quien asestó el golpe definitivo. En una jugada elaborada dentro del área, Davide Frattesi recibió el balón con calma y definió con un disparo cruzado al segundo palo, sellando el 4-3 final y la agónica clasificación del Inter de Milán a la final de la Champions League.
El Barcelona, a pesar de su reacción en la segunda mitad, se quedó a las puertas de la gloria en una noche épica en San Siro.