El gobierno nacional tomó la decisión de intervenir en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y frenó la reelección de Claudio Chiqui Tapia como presidente. La Inspección General de Justicia (IGJ) invalidó las elecciones programadas para el 17 de octubre, además de impedir la modificación del Estatuto de la entidad durante la Asamblea General Ordinaria.
El titular de la IGJ, Daniel Roque Vítolo, dio lugar a la impugnación presentada por Talleres de Córdoba, que objetaba el adelanto de las elecciones un año antes de lo previsto. Tapia buscaba extender su mandato hasta 2028, pero la resolución de la IGJ argumenta que no hay justificación para el adelantamiento electoral, lo que afectaría la posibilidad de presentar una lista alternativa.
A pesar de la medida de la IGJ, la AFA mantiene su intención de realizar los comicios respaldada por una decisión judicial. Sin embargo, la Justicia también rechazó un pedido de cautelar presentado por la AFA, lo que aumenta la tensión entre la institución y el gobierno de Javier Milei, con quien Tapia ha tenido diferencias políticas, especialmente en torno a la posible implementación de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
Además de la suspensión de las elecciones, queda en pausa la reforma del torneo de la Liga Profesional, que preveía la inclusión de 30 equipos y la suspensión de los descensos. También se retrasa la mudanza de la sede de la AFA a Ezeiza, un cambio que se esperaba aprobar en la Asamblea.
El conflicto refleja un creciente enfrentamiento entre la AFA y el Gobierno, que pone en juego el futuro institucional y deportivo de la casa madre del fútbol argentino.