En el partido por la FA Cup donde se enfrentaron el Manchester United y el Fulham, se vivió un momento particular donde el partido fue parado para que uno de los futbolistas pudiera volver a comer.
Cuando transcurría el partido, el árbitro le dio 90 segundos a Noussair Mazraoui, marroquí de religión musulmana, para que pudiera romper el ayuno por el Ramadán, que dura 30 días.
Esto generó dudas en los clubes para contratar a futbolistas que profesen esta religión, ya que durante un mes tendrán que guardar ayuno y esto podría provocar inconvenientes al tratarse de deportistas de alto rendimiento.
Ante ello, el fútbol internacional mantiene cada vez más un enfoque global para permitir a los jugadores musulmanes romper el ayuno durante los partidos como un signo de unión entre el deporte y la religión.
Entre la lista de jugadores musulmanes de la Premier League que practican el ramadán se destaca la figura de los egipcios Mohamed Salah, delantero del Liverpool, y Omar Marmoush, delantero del City; del defensa uzbeko del City, Abdukodir Khuzanov y del extremo español del Fulham, Adama Traoré.
Con respecto a las demás grandes ligas europeas la lista es interminable con más de 100 jugadores que realizan el Ramadán, de los cuales resaltan, Ousmane Dembélé y Achraf Hakimi, del PSG; Arda Güler y Antonio Rüdiger del Real Madrid; Maroan Sannadi y Kenan Kodro del Athletic de Bilbao; y Lamine Yamal, del FC Barcelona.



