Ex River

El duro testimonio de Augusto Batalla sobre la depresión: "Tomaba dos vasos de vino para dormir"

El ex arquero de River y actual jugador de Rayo Vallecano de España, reveló su lucha interna, conductas autodestructivas y el rol clave de pedir ayuda.

Por Ciudadano.News

Batalla y su etapa en River. — FOTO: X

El arquero argentino Augusto Batalla expuso uno de los capítulos más complejos de su vida personal y profesional al referirse abiertamente a su salud mental. Formado en River Plate y hoy en Rayo Vallecano, el futbolista detalló el proceso de desgaste emocional que atravesó durante años, marcado por frustraciones deportivas, aislamiento y hábitos perjudiciales, hasta iniciar un camino de reconstrucción.

Desde el comienzo, dejó una frase que resume su estado de entonces: "En mí, en mi persona, estaba totalmente deprimido, no tenía ganas de salir, no tenía ganas de ir a entrenar, no tenía ganas de relacionarme con nadie". En una charla profunda con el programa español El Chiringuito, el guardameta puso en palabras sensaciones que durante mucho tiempo permanecieron puertas adentro, mientras intentaba sostener su carrera en la alta competencia.

La presión en River y el peso de las expectativas

Batalla explicó que su conflicto interno estuvo ligado, en gran parte, a los objetivos que él mismo se había fijado. "Cuando era pequeño me vino a buscar el Madrid. Decidí quedarme en River porque estaba pronto para debutar. Soñaba con una etapa espectacular y poder crecer. Creo que era mi objetivo. Logré debutar, logré salir campeón, pero no logré sostenerme en el primer nivel como es River, y tuve que reconvertirme... Y yo creo que por eso digo que fracasé, porque eran mis propios objetivos y no los pude cumplir".

A esa autoexigencia se sumó el contexto externo. "Obviamente River es lo más grande de América... El sistema es así. Yo lo sufría en lo personal porque era mi objetivo y era lo que deseaba, y también me lo hacían sufrir públicamente, porque esos clubes no te esperan". El arquero describió un escenario de presión constante, donde el rendimiento inmediato parece ser la única moneda de valor.

Aislamiento, familia y la importancia de pedir ayuda

En el plano íntimo, el futbolista reconoció que su reacción fue encerrarse en sí mismo. "Mi familia trataba de sostenerme... yo me aislé un poco, no quería estar con nadie, no quería escuchar a nadie y eso te genera todavía más encierro". Con el tiempo comprendió que ese "caparazón" no lo protegía, sino que profundizaba el malestar.

Sobre el proceso de recuperación, fue categórico: "Rompiéndolo. Es un trabajo muy duro en donde tenés que preguntar, preguntarte muchísimas cosas, trabajar con tu cabeza...". Y dejó una reflexión central sobre la depresión: "Muchas veces cuando alguien nos dice que está deprimido... la gente que la pasamos, lo entendemos de manera muy natural y tratamos de ayudar solamente desde el acompañamiento".

El rol de la terapia y el mensaje final

Batalla también destacó el valor del acompañamiento profesional. "Fui al psicólogo, sigo yendo al psicólogo. Y mi psicólogo fue la persona que realmente me pudo sacar de ahí. No salí solo". A su lado, mencionó el apoyo de su pareja, su entorno cercano y profesionales del área física y deportiva como parte de una red clave para salir adelante.

Con un presente más estable y disfrutando su carrera en España, el ex River dejó un mensaje que trasciende el fútbol: "No se sale solo, solo no se sale". Su testimonio aporta visibilidad a una problemática cada vez más presente en el deporte de alto rendimiento y refuerza la necesidad de hablar de salud mental sin tabúes.