El mundo albirrojo recibió un golpe inesperado. Eduardo Domínguez, el hombre que le devolvió la mística ganadora a Estudiantes de La Plata, dejará su cargo como director técnico este viernes tras el encuentro frente a Sarmiento. Su destino está en Belo Horizonte: el Atlético Mineiro de Brasil lo espera para intentar enderezar un barco que viene a la deriva en el Brasileirão.
La noticia sacudió los cimientos del Country de City Bell, especialmente porque el entrenador había renovado su contrato a principios de 2026 con vigencia hasta fines de 2027. Sin embargo, el ofrecimiento del "Galo" y la posibilidad de dirigir en una liga de presupuesto millonario pesaron más que el compromiso asumido.
Un legado de gloria difícil de igualar
El ciclo de Domínguez, iniciado en marzo de 2023, se cierra como uno de los más exitosos en la historia moderna del club. En total, el técnico dirigió 163 partidos, cosechando 74 victorias y, lo más importante, cinco estrellas oficiales para la vitrina del "Pincha": la Copa Argentina 2023, la Copa de la Liga 2024, el Trofeo de Campeones (en dos ocasiones) y el Torneo Clausura 2025.
Bajo su mando, Estudiantes no solo ganó trofeos, sino que consolidó una identidad competitiva que lo hizo protagonista en cada cancha. No obstante, el desgaste por las salidas de piezas clave como Santiago Ascacíbar y Cristian Medina habría generado una incertidumbre deportiva que aceleró su decisión de partir.
El desafío de Verón: ¿Quién reemplaza al ídolo?
La salida se produce en un momento crítico, a pocas semanas del inicio de la Copa Libertadores 2026, el gran objetivo del año. Mientras Domínguez se prepara para intentar revertir el presente del Mineiro en la Copa Sudamericana, el presidente Juan Sebastián Verón ya trabaja contrarreloj.
La dirigencia busca un perfil que pueda mantener la línea de trabajo del "Barba" y que no necesite un tiempo de adaptación prolongado, dado que el calendario no da tregua. Por ahora, el nombre del sucesor es una incógnita, pero la vara quedó más alta que nunca.

