No quería jugar más

El campeón del mundo que estuvo a punto de dejar todo por un dolor inaguantable

El defensor argentino Lisandro Martínez rompió el silencio y reveló el calvario que vivió durante sus lesiones. Entre cirugías y el deseo de abandonar, una luz de esperanza cambió su destino.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

15 Enero de 2026 - 17:19

Licha Martínez habló a corazón abierto
Licha Martínez habló a corazón abierto .

15 Enero de 2026 / Ciudadano News / Deportes

Lisandro Martínez, pieza clave de la "Scaloneta" y campeón del mundo en Qatar 2022, abrió su corazón para contar la etapa más oscura de su carrera profesional. El actual zaguero del Manchester United confesó que, tras encadenar una fractura en el pie y la rotura de ligamentos cruzados, estuvo a un paso de colgar los botines de forma prematura.

"Después de las primeras dos o tres semanas no quería jugar más", admitió el defensor en una entrevista profunda con AFA Estudio. Sus palabras no solo reflejan el dolor físico, sino el desgaste emocional de un deportista de élite que se vio superado por la adversidad.

El desequilibrio total y el deseo de huir

Para "Licha", el problema no era solo el quirófano, sino la pérdida de su eje personal. Según relató, el dolor constante lo llevó a un estado de "desequilibrio total", donde su única reacción fue querer escapar de la presión y el sufrimiento del fútbol europeo para refugiarse en su familia en Argentina.

"Basta, no quiero sufrir más, quiero estar bien, quiero disfrutar", se repetía a sí mismo en los momentos de mayor angustia. El defensor explicó que, cuando uno pierde la conexión consigo mismo, es capaz de tomar decisiones drásticas, incluso abandonar el deporte que ama.

Aurora: el motor del renacer

Sin embargo, cuando el retiro parecía una posibilidad real, un evento personal cambió su mentalidad por completo: el nacimiento de su hija, Aurora. Apenas un mes después de su grave lesión de rodilla, la paternidad se convirtió en el combustible necesario para volver a empezar.

"No hay chance de que me dé por vencido", recordó haber pensado tras sostener a su hija en brazos. Desde ese momento, cada sesión de kinesiología y cada entrenamiento en soledad tuvieron un sentido diferente. Su hija fue el motor diario que lo obligó a reinventarse física y mentalmente.

Un regreso con aprendizaje

Tras 301 días de lucha, el defensor volvió a las canchas y hoy asegura sentirse en su mejor versión. Más allá de lo deportivo, Martínez rescató que esta experiencia le permitió valorar detalles simples como el olor al césped o el contacto con la pelota, cosas que antes daba por sentadas.

Hoy, con la mirada puesta en el Mundial 2026 y consolidado nuevamente en la Selección Argentina, Lisandro Martínez demuestra que la resiliencia es, quizás, su mayor virtud dentro y fuera de la cancha.

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