El Lobo, en los viejos torneos nacionales, fue un asiduo concurrente y muchas veces protagonista de partidos memorables (victoria ante Boca en la Bombonera y goleada a San Lorenzo entre otras). Con Víctor Antonio Legrotaglie como bandera, desplegó un fútbol de alto vuelo en diferentes estadios del país. En aquel tiempo jugar esos campeonatos era formar parte del círculo de privilegio en la Argentina.
Sin embargo, será la primera vez bajo este formato de disputa para Gimnasia, luego de recorrer una larga ruta en la Primera Nacional en 2025. Por eso será un desafió para la institución de calle Lencinas poder hacer pie rápidamente en primera, sumar muchos puntos para mantener la categoría.
Tiene que ser un año de disfrute, pero de responsabilidad al mismo tiempo, en el que tanto cuerpo técnico como jugadores deberán entender las dificultades de la Liga Profesional. Ya que cambia a la manera de jugar (distinta a la del ascenso), la dinámica es otra, los espacios abundan y la resolución debe ser rápida. Pero lo más importante es que lo errores se pagan caros.
La dirigencia también debe estar a la altura y ponerse a tono con la categoría, tratando de evitar malos arbitrajes por ser recién ascendido y saber que hay que estar atento a todos los detalles, porque no todo se gana dentro del campo de juego.
Los hinchas tendrán que acompañar en cada presentación de local del conjunto de Ariel Broggi, ya que hacerse fuerte en el Víctor será clave para la permanencia. Deberán alentar con pasión y mostrar una conducta acorde, para evitar posibles sanciones por mal comportamiento.
Por supuesto que la vuelta del superclásico de Mendoza tendrá su foco de atención en la fecha 16 del Apertura (fin de semana del 26 de abril) y en la del Clausura (el 8 de noviembre aproximadamente). Será un campeonato dentro de otro, donde hay más que 3 puntos en juego. Está en juego el honor y ser el "capo" de la provincia por unos meses.
Por todos estos aspectos el 2026 para el lobo será histórico y tendrá la obligación de adaptarse lo más rápido posible, para que sea el primero de muchos años en el círculo de privilegio del fútbol argentino.

