Diego Pozo, histórico referente del fútbol mendocino, encabeza hoy la ilusión de FADEP en su camino hacia el Federal A. En una charla profunda con Minuto 91, el DT analizó cómo la estructura profesional del club, impulsada por la visión de Sebastián Torrico, busca imponerse en la compleja realidad del Torneo Regional Amateur, una categoría que no da tregua.
Jerarquía y profesionalismo para romper el molde
El entrenador no ocultó las dificultades de una competencia que califica como "agresiva y muchas veces imprevisible". Pozo subrayó que competir en canchas precarias representa el mayor desafío para un plantel que entrena diariamente en instalaciones de élite. Según el técnico, la diferencia sustancial radica en cómo el club ha logrado profesionalizar cada área, replicando modelos exitosos que él mismo vivió en su etapa dorada en Gimnasia y Esgrima, donde el orden institucional fue la base del éxito.
La "misión ascenso" se apoya en una columna vertebral de figuras consagradas que jerarquizan el certamen. La presencia de referentes como el "Piti" Aracena, Gonzalo Klusener y el "Príncipe" Persia aporta la cuota de experiencia necesaria para manejar los tiempos en partidos donde el roce físico predomina sobre la táctica. "Estos jugadores saben jugar este tipo de campeonatos; su jerarquía es la que nos saca adelante en los momentos críticos", afirmó con seguridad el DT.
Para Pozo, el objetivo trasciende los resultados inmediatos: se trata de instalar un ADN de club de primera. Con la final ante Estudiantes de San Luis en el horizonte, FADEP apuesta a su orden institucional y coherencia deportiva para dar el salto definitivo. El sueño de llevar al club a la tercera categoría nacional es, ante todo, un compromiso con el crecimiento del fútbol provincial y la consolidación de un proyecto que ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad competitiva.