San Lorenzo atraviesa sus horas más oscuras. Tras la renuncia masiva de catorce miembros de la comisión directiva, el club quedó sumergido en una crisis de mando que derivó en un enfrentamiento mediático sin precedentes. El presidente Marcelo Moretti y el dirigente opositor Sergio Costantino se sacaron chispas en un debate que dejó al descubierto irregularidades gravísimas.
El punto más álgido de la pelea fue la supuesta desaparición del libro de actas del club. Mientras Moretti calificó de "trucha" la reunión donde se firmaron las renuncias, Costantino lo acusó directamente de haber enviado a su chofer personal a retirar el documento oficial de la secretaría para evitar que quedara registro de su salida.
Cruce por las renuncias y actas "fragüadas"
Moretti intentó defender su continuidad asegurando que el acta de la última reunión está "terriblemente viciada". Según el mandatario, figuras clave como Julio Lopardo firmaron bajo presión y otros dirigentes, como Leonardo Virardi, nunca ratificaron su salida.
"Hay que decretar la nulidad y nos tienen que restituir el cargo a todos", disparó Moretti. Sin embargo, Costantino retrucó con dureza: "Hubo 18 testigos. Cuando no le gustaban las cosas, Marcelo se retiraba y se quedaba hablando por teléfono 40 minutos. No tenía la responsabilidad de conducir".
Deudas, fondos suizos e inhibiciones insólitas
La pelea no se quedó solo en los papeles. Los dirigentes se lanzaron "carpetazos" económicos que exponen el descalabro financiero en Boedo:
El Fondo Suizo: Moretti acusó a la gestión anterior (donde participó Costantino) de dejar una deuda de 3 millones de dólares con un fondo europeo.
Comisiones y pagos: Costantino contraatacó asegurando que de los 25 millones de dólares que ingresaron recientemente, no se bajó la deuda y se pagaron "comisiones a lo loco".
El caso Larrosa: San Lorenzo deberá pagar 300.000 dólares a la FIFA por un juvenil, Donato Larrosa, que llegó de Uruguay y jamás debutó. "Eso lo va a pagar la persona que trajo al jugador", sentenció un Moretti acorralado.
Con la Justicia de por medio y un club fracturado, el futuro de San Lorenzo es un signo de pregunta. Mañana se espera que la oposición presente documentos que podrían complicar aún más la situación legal del actual presidente.