En las últimas semanas, una serie de casos de estafas cibernéticas conmocionan al país, y ahora, Lionel Messi, astro del fútbol mundial, se ha visto envuelto, involuntariamente, en una campaña fraudulenta. A través de un video deepfake que circula principalmente en Instagram, se utiliza su imagen para promocionar una plataforma de trading que promete altos rendimientos con una mínima inversión, generando preocupación entre los expertos en ciberseguridad.
Según el video, Messi creó el proyecto para agradecerles a los fans el apoyo que le dieron durante su carrera.
El video, que parece una entrevista real, muestra un supuesto Messi recomendando la plataforma y garantizando que, con una inversión de 75.000 pesos, se puede convertir en 2 millones de pesos en solo una semana. "No necesitas ser un experto en economía ni en mercados", dice el falso Messi en el video, que claramente está diseñado para atraer a personas inexpertas en finanzas, tentándolas con promesas de ganancias rápidas y seguras.
Este engaño fue revelado recientemente por el periodista Maximiliano Firtman, quien advirtió en redes sociales que un conocido suyo había visto la publicidad de Messi promocionando la plataforma. Firstman subrayó que este tipo de fraudes es cada vez más común, especialmente usando deepfakes de celebridades para ganar credibilidad y confianza entre potenciales víctimas.
La utilización de la imagen de Messi en este esquema pone de relieve la creciente sofisticación de los fraudes digitales. El uso de deepfakes —tecnología que permite crear vídeos manipulados que parecen reales— complica aún más la capacidad de identificar estafas. El experto en ciberseguridad consultado por la Agencia Noticias Argentinas indicó que este tipo de videos son extremadamente peligrosos porque explotan la confianza en figuras públicas para legitimar inversiones fraudulentas.
Lo que resulta aún más alarmante es que esta plataforma de trading parece ser la fachada de un esquema Ponzi, un tipo de estafa piramidal donde las primeras "ganancias" se pagan con el dinero de nuevos inversores. Eventualmente, el sistema colapsa cuando no pueden ingresar suficientes nuevos participantes, y quienes invirtieron perdieron todo su dinero.
Este no es el primer caso donde la imagen de Messi fue utilizada sin su consentimiento en publicidades engañosas, pero el uso de deepfakes marca un nuevo nivel de manipulación digital, planteando desafíos legales y de seguridad para las víctimas y para las figuras públicas involucradas.
Frente a esta situación, las autoridades y expertos en ciberseguridad instantánea a los usuarios a ser extremadamente cautelosos con las inversiones en plataformas no reguladas, y a verificar siempre la autenticidad de las publicidades que circulan en redes sociales. Asimismo, recomiendan no dejarse llevar por promesas de retornos excesivos, ya que suelen ser indicadores claros de fraude.
La creciente sofisticación de estos fraudes plantea una pregunta crucial: ¿cómo proteger a la sociedad de este tipo de engaños cuando la tecnología avanza a un ritmo que supera las capacidades de control de las autoridades? Mientras tanto, la prevención y la educación parecen ser las mejores herramientas para evitar que más personas caigan en estas trampas digitales.
¿Qué son los deepfakes?
Los deepfakes son contenidos audiovisuales manipulados mediante Inteligencia Artificial (IA), diseñados para hacer que una persona parezca decir o hacer cosas que, en realidad, nunca sucedieron.
Esta técnica, que utiliza algoritmos avanzados basados en redes neuronales generativas, permite crear vídeos sorprendentemente realistas. Aunque tiene aplicaciones legítimas, su creciente uso por ciberdelincuentes despertó alarmas, ya que se emplea para cometer fraudes, estafas digitales y engaños en entornos virtuales.
Con información de NA
