Ben Simmons supo ser una de las grandes figuras de la NBA, pero su presente deportivo se aleja cada vez más del básquetbol y se aproxima a un nuevo horizonte ligado al mar. A los 29 años, el australiano tomó una decisión que llamó la atención del mundo deportivo: se convirtió en el propietario mayoritario de un equipo profesional de pesca deportiva, mientras analiza cuál será el próximo paso de su carrera con la pelota naranja.
De número uno del Draft NBA a empresario de pesca
Elegido como número uno del Draft 2016 por los Philadelphia 76ers, Simmons adquirió el 50% de participación en el South Florida Sails Angling Club, institución que compite en la Sports Fishing Championship, la principal liga profesional de pesca.
La propia organización confirmó la inversión a través de sus redes sociales, en un contexto marcado por la transición del jugador dentro de la NBA.
La operación se concretó luego de que la liga mantuviera el control del equipo hasta mayo, cuando el comisionado Mark Neifeld abrió el proceso de licitación en el marco de una etapa de expansión. Simmons asumirá la conducción del club junto a otros cuatro empresarios, en un proyecto que combina deporte, negocio y pasión personal.
El vínculo de Simmons con la pesca deportiva
Tres veces seleccionado para el All Star Game, el australiano encontró en la pesca un refugio lejos de la presión del alto rendimiento. En declaraciones citadas por la revista Haute Living en febrero de 2025, explicó con claridad su conexión emocional: "La pesca es mi felicidad; es mi paz. Es mi pequeño espacio cuando estoy fuera de la cancha".
Simmons también recordó su infancia en Australia, donde solía bajar a las rocas para lanzar líneas y aprender, desde muy chico, la paciencia y la técnica que requiere este deporte. Con el paso del tiempo, esa afición se transformó en un estilo de vida.
Un nuevo presente lejos de las canchas
Durante sus años en Estados Unidos, el ex jugador de los 76ers alquiló viviendas frente al mar en Miami y finalmente adquirió su propia embarcación. Esa pasión quedó reflejada incluso en sus redes sociales: en su cuenta de Instagram, seguida por alrededor de siete millones de personas, ya no hay publicaciones vinculadas a la NBA, sino imágenes y videos relacionados con la pesca y la vida marítima.
Mientras aguarda una nueva oportunidad para regresar al básquet profesional, Simmons parece haber hecho un colchón (cuack) de dinero para disfrutar de una nueva pasión. Su desembarco en la pesca deportiva profesional no solo marca un cambio de rumbo, sino también la apertura de una etapa distinta en la vida de uno de los talentos más singulares que dio la NBA en la última década.

