La noticia del fin de una era para Fate en Argentina no solo impacta en el sector industrial; también toca una fibra íntima en la memoria colectiva del deporte nacional.
Entre 1985 y 1989, una coincidencia estética unió a los dos clubes más grandes del país: ambos lucieron el logo de la marca de neumáticos en sus pechos, un hecho hoy casi impensable en el marketing moderno.
La gloria eterna de River con el "inflador" en el pecho
Para los hinchas de River Plate, la marca Fate es sinónimo de la etapa más gloriosa del siglo XX. Durante esos cuatro años, el equipo de Núñez alcanzó la cima del mundo. Bajo la conducción de figuras como el "Beto" Alonso y Enzo Francescoli, el club conquistó:
El Campeonato 1985/86.
Su primera Copa Libertadores en 1986.
La recordada Copa Intercontinental 1986 en Japón.
La Copa Interamericana 1987.
Fueron años donde el diseño de la camiseta con la banda roja y el sponsor negro quedó grabado como un amuleto de triunfos internacionales.
La contracara: los años difíciles de Boca Juniors
Mientras en Núñez todo era festejo, en la Ribera la realidad era muy distinta. Boca Juniors transitaba una etapa de reconstrucción institucional y deportiva tras una crisis profunda a principios de la década.
Con Fate como sponsor, el Xeneize solo pudo festejar un título: el Torneo Nacional 1985. Tras esa consagración inicial, el club entró en una sequía que duró todo el tiempo en que la marca permaneció en su indumentaria. Mientras su eterno rival sumaba estrellas internacionales, Boca luchaba por recuperar su protagonismo habitual en el plano local.
Un adiós que cierra un capítulo del fútbol
El cierre de la compañía fabricante de neumáticos pone punto final a una historia que trascendió las gomerías para instalarse en las vitrinas de los museos de fútbol. Hoy, aquellas camisetas "Fate" son piezas de colección carísimas, que representan una época dorada y dispar para los dos gigantes de Argentina.