Entrevista exclusiva

Daniel Carnevali, el argentino que marcó época en Las Palmas

Salió de Rosario Central y triunfó en el fútbol español. En nuestro país fue símbolo del Chacarita setentoso que lo llevó a Jugar el Mundial del 74 para nuestra Selección.

Por Fernando Montaña

24 Noviembre de 2024 - 18:54

Carnevali es uno de los grandes ídolos de la Unión Deportiva Las Palmas
Carnevali es uno de los grandes ídolos de la Unión Deportiva Las Palmas /Las Palmas

24 Noviembre de 2024 / Ciudadano News / Deportes

Puede que seamos un poco injustos y arrancar la nota diciendo que fue un fundamental arquero de Chacarita, cuando el mismo dice que es fanático de Rosario Central y que cumplió con la asignatura pendiente de haber sido campeón en 1980, luego de dar varias vueltas alrededor del reloj. 

Porque la vida deportiva de Daniel Carnevali es un poco como una novela cortaziana. Podés agarrarla al final, en el medio o en el comienzo y es igual de significativa. 

Elijo como comienzo lo de Chaca, porque aquella aventura en el Funebrero fue su disparador para su consagración en Las Palmas, el paso por la Selección Nacional y luego el retorno a Central, Colombia y Colón de Santa Fe.

Y también porque en mi recuerdo está la de aquella figurita que los pibes de los años 70 atesorábamos. 

Allí estaba Carnevali con su pelo afro y sus patillas largas tal cual dictaba la moda. 

Carnevali luciéndose en el arco de Chacarita ante River
Carnevali luciéndose en el arco de Chacarita ante River

 

Esa postal es la que muchos conservamos, aunque él con su relato nos paseará por su trayectoria; la de sus comienzos en su Rosario canalla, luego Atlanta, en donde fue también fue actor fundamental. Luego Chacarita y el paso a Unión Deportiva Las Palmas, en donde es una suerte de Mick Jagger para los Canarios, quienes lo idolatran. Allí en la isla de España, es una celebridad a la que le piden autógrafos y fotos y pese a que dejó de jugar hace muchos años para el equipo amarillo, sigue siendo un ídolo para la afición.

Su nivel en la Unión Deportiva Las Palmas lo llevó a ser el titular en la selección Nacional que ganó las eliminatorias hacia el Mundial de 1974, en que fue titular siete partidos. 

Su vuelta a la Argentina para jugar en el Canalla fue en 1979 y vendría su paso por Junior de Barranquilla, Colón, Atlanta y Central Córdoba. En el 96' nuevamente el viraje a las Islas Canarias en donde actualmente es el embajador deportivo de la Unión Deportiva Las Palmas.

De todo esto hablamos con Daniel Carnevali.

"No nos costó para nada decidirnos a volver. Canarias tiene sus dificultades como en cualquier sitio, pero es agradable el clima y su gente. No te digo que sea todo barato, pero tenés la seguridad para caminar tranquilo a cualquier horario que no te va a pasar nada", dice a la hora de contar la razón de su vuelta a la isla española.

-Te tocó enfrentar a equipos mendocinos en el fútbol argentino ¿qué recuerdo tenés?

-Era en el 67 creo, yo era suplente del Gato Andrada, titular de Rosario Central. Un hincha se metió y sacó sobre la línea lo que iba a ser un gol de San Martín de Mendoza (risas). ¡Lo querían linchar los mendocinos! ¿Cómo se llamaba ese jugador?

Daniel Carnevali en su primera etapa de Central, como suplente del Gato Andrada
Daniel Carnevali en su primera etapa de Central, como suplente del Gato Andrada

-Benito Emilio Valencia...

-Ah sí, exacto. Valencia (coincidirían en Atlanta tiempo después)

- ¿De Central te vas porque no tenías lugar?

- Yo quería jugar. Yo llegué a Central en el 63 junto con otros chicos: Ricardo, Palma, Muñiz, Hipólito. Hicimos las prácticas con la primera que la dirigía Jim López. En el 64 salimos campeones de tercera. Jugué en reserva y solo dos partidos por Copa Argentina en el 68 y 69. 

El técnico que viene a Central trae a Biassutto y así se me cerraba la posibilidad de jugar allí.  Entonces se dio el pase a Atlanta en el 69, por diez millones.

Debuté contra Boca, la Revista El Gráfico me destacó y a partir de allí comenzó mi carrera. Fui a la selección juvenil y pronto se armó la chance de que me convocaran a la mayor que dirigía José Pizzutti y tenía compañeros como Pastoriza, el Zurdo López, el Panadero Díaz, Ermindo y Daniel Onega, el Lobo Fischer y Pinino. Imaginate que lujo para mí. Empecé a caminar un fútbol diferente por tener la posibilidad de jugar.

- ¿Cómo era tu estilo?

-Yo lo miraba a Amadeo Carrizo, que transformó la manera de atajar. Era un arquero muy inteligente. A mí después ya me gustaba jugar un poco más con los pies, salir más afuera del área. Yo creo que era proactivo en el fútbol.

Habitual titular con la Selección Nacional.
Habitual titular con la Selección Nacional.

- ¿Y de ahí te vas a River?

-River me compra a finales del 69' y cuando hago la revisión médica, el médico pone el informe que no tenía seguridad de futuro porque tenía un problema en un dedo. Yo en el año 65 me había operado de meniscos. Las operaciones en esa época no eran como las de ahora. Cuando me hacen un estudio, el médico escribió que tenía riesgo de futuro. Me perjudicaba no solo el pase sino la carrera porque puso en boca de todos eso. Fui a buscar al médico, pero estaba de vacaciones en Mar del Plata. Cuando vino hablé con él para que rectificara ese informe, que me hiciera una nueva revisión o lo rectificara porque me estaba matando. Lo hizo y al final fui a Chacarita en el arranque del 70'.

En el Bohemio pasé momentos maravillosos y llego a Chacarita después que habían salido campeones. Pasé tres años que fueron increíbles, era un gran equipo, tanto a nivel defensivo como el medio campo y adelante. 

"Con Chaca salimos de gira por Europa, jugamos la Copa Joan Gamper, le ganamos al Bayern Múnich y perdimos 1 a 0 con Barcelona. Se habla mucho en España de ese equipo, por el partido con el Bayern y porque a nivel español a Chacarita no lo conocía nadie.

-Esos años de Chacarita fueron insuperables.

-Totalmente. Nosotros no volvimos a salir campeones porque al final éramos un equipo chico. Nos perjudicaron un montón, antes de irnos de gira en el 71', estábamos punteros y le llevábamos 3 puntos de ventaja al segundo.  Nos quedaban dos partidos pendientes que cuando los jugamos en el primero nos expulsan a tres jugadores: Bargas, Marcos y Frassoldati. Perdimos los dos y la chance de salir campeones. Ese Chacarita tenía jugadores de enorme calidad:  Bargas, Pandolfi, Buzzo, Orife, Recúpero, Poncio, Puntorero, García Cambón. Yo llegué y empecé a jugar en el tercer partido porque me pusieron un yeso porque cuando fue lo de River me hicieron una exploración, una pequeña operación.

Siempre destacado en la revista El Gráfico
Siempre destacado en la revista El Gráfico

- ¿Cómo era enfrentar a los delanteros esa época?

-Era bravo. Pinino Más y Onega de River, Madurga, Ponce, Rojitas. Con River nos iba generalmente bien, en nuestra cancha y en el Monumental.

Lamentablemente ese equipo se fue desmantelando; venden a Marcos y Bargas a Francia. Ya comenzaba a ser diferente. En lo personal me ofrecen un contrato y yo claramente les dije que prefería buscar otra oferta en la Argentina o afuera. 

-Y aparece Las Palmas.

-Sí.  Se había retirado el arquero Betancort que era Canario y él en persona vino a Buenos Aires a buscar un arquero. Fue a ver los trabajos de la selección, a Rubén Sánchez de Boca, al Loco Gatti y al final se decidió por mí.  Fue el pase más caro del año. Me vendieron en 180 mil dólares. Era loco porque hablamos de un arquero no de un goleador.

- ¿Conocías Las Palmas?

-En la gira del 71 habíamos pasado por la isla, y hubo una demora en los vuelos. Fuimos con Bargas a conocer la ciudad hasta abordar el avión. Cuando la vi le dije a Bargas: 'acá si me venden alguna vez no vengo ni en pedo'. Un año después estaba jugando acá (risas)'.

Era un poco convencer a la familia para venir porque en el mapa se veían tres puntitos en el mar, pero una vez que tomamos la decisión, creo que fue acertadísimo porque tuvimos siete temporadas de fútbol espectaculares.

-Antes Las Palmas hacía de local en el Estadio Insular. Todo un símbolo de la ciudad que hoy es un Parque.

-Para nosotros el insular era algo realmente perfecto porque perdimos muy pocos partidos allí y por eso la gente recuerda esa época.  Le ganábamos al Barcelona, al Atlético Madrid excepto al Madrid que siempre nos complicaba. 

Nosotros teníamos buen equipo; estaba Miguel Brindisi, el Puma Morete, Quique Wolf, Felipe que era jugador de la selección, Teodoro Fernández, Pedro Verde. Y canarios como Germán, Tonono, Castellano, Gerardo, Juani. Era difícil perder aquí y nos manteníamos en buen nivel cuando llegó Miguel Muñoz que nos pedía que saliéramos a jugar de igual a igual en todas las canchas. A ser valientes. Un equipo muy lindo para jugar adentro y afuera.

Daniel Carnevali es para el club canario uno de sus máximos referentes
Daniel Carnevali es para el club canario uno de sus máximos referentes

- ¿Qué anécdota tenés con Johan Cruyff?

-Era mi primer año en Las Palmas y me llama para que decirme que no me nacionalizara porque me iban a llevar a Barcelona. Fue antes de ir al mundial. El técnico era Rinus Michell. Le dije que me interesaba, pero al final se va el técnico y no quise firmar el precontrato. Me quedé en Las Palmas. Cruyff hablaba perfecto el español y manejaba todo en el Barca. No te llamaba ni el presidente ni el entrenador, sino Cruyff. Manejaba todo, no solo en el campo sino también institucionalmente, era un líder.

- ¿Cómo te fue con él en España?

- Bien, de hecho jugamos con ellos la final de la Copa del Rey en 1978. ¿Qué te puedo agregar de Cruyff? El manejaba el equipo. Podía hacerte un gol y analizar donde funcionaba mal el equipo y situarse allí. A veces se ponía de central o se volcaba a la derecha. Fue uno de los primeros entrenadores adentro de un campo de juego, era genial. El Real Madrid tenía jugadores como Pirri y Santillana de gran calidad, pero no tenían el nivel de Cruyff en el Barcelona, que además contaba con Neeskens y Sotil como laderos. 

Junto al Oveja Telch en un partido por eliminatorias
Junto al Oveja Telch en un partido por eliminatorias

-Te tocó jugar el amistoso contra Alemania el año anterior que ganamos 3 a 2.

- Uno de los recuerdos más lindos de mi carrera. Fue como parte de una gira, habíamos perdido en México y luego le ganamos a Alemania en su propio país. La ventaja era que nosotros teníamos a Sívori, un gran estudioso que le sacaba el 100 por ciento de provecho a los jugadores. Estábamos arriba cómodos, ellos descuentan y faltando tres minutos tenemos una distracción y nos hacen el segundo.

Al final ganamos y fue un delirio. Tirábamos los buzos para arriba, imagínate como festejamos y nos abrazábamos. Los alemanes nos miraban como diciendo y 'estos qué festejan si es un partido amistoso'. La realidad es que para nosotros que no estábamos acostumbrados a jugar contra los europeos, ganarle a la selección de Alemania era impensable.

En la cancha de Boca por las eliminatorias al Mundial 74
En la cancha de Boca por las eliminatorias al Mundial 74

-Antes del Mundial se fue Sívori. ¿Pensás que hubiese sido diferente con él en Alemania?

-  No me queda dudas. Yo digo que sí porque había un grupo que venía trabajando de antes de la clasificación y Sívori estaba muy cercano e interiorizado de los problemas de cada uno de los jugadores. Era un grupo muy unido que como equipo funcionaba muy bien y así se logró la clasificación ganando en la altura de Bolivia y eliminando a Paraguay.

-Quique Wolff dijo una vez que incentivaron a Polonia para que le ganara a Italia. ¿Cuál es tu opinión?

- Yo ya lo dije en su momento, que lo asuma él.  No me consta en absoluto que les dieran dinero a los jugadores de Polonia, nunca creí en eso. Me pareció extraño que lo sacara a la luz después de muchísimo tiempo. Esas cosas cuando se realizan por ahí se hacen en determinados grupos y yo no me enteré de eso. A mí no me pidieron nada.

- Y llega el partido contra Holanda.

- Las dos veces que jugamos contra ellos fue en un amistoso que nos ganan 4 a 1 y 4 a 0 en el Mundial. Las dos circunstancias con lluvias. No nos adaptamos a ese campo y ni por asomo dimos lo que uno podía dar, ellos fueron muy superiores ya una vez que pasaron la primera fase.

 Nosotros no arrancamos bien contra Polonia que fue uno de los mejores equipos. Allí choco el codo contra Perfumo, suelto la pelota y le queda a Lato para convertir.  Hubo una serie de infortunios desde cuando justamente se tiene que arrancar bien. No arranqué la mejor manera. Me queda la gran satisfacción de haber participado en un mundial, hoy uno lo cuenta como anécdota.

-Es llamativo que varios de los jugadores venían de Europa, pero igual les fue mal...

-Te pongo de ejemplo la selección del 2022. Ese grupo hizo todo para que Messi ganara todo y fue unido. A mí me llamaron 20 días antes del Mundial, cuando fui a la concentración no sabían que yo llegaba. Factores que se daban por esas cosas que tenía Argentina, de una mala organización.  A partir que llegó Menotti cambió todo. 

- ¿Cómo se enteran de la muerte del General Perón y cómo los afectó?

- Nos avisó Vladislao Cap (el entrenador) y Victorio Rodríguez (ayudante de campo). Nos cayó de sorpresa e impactó en el grupo . Nos quedaba el último partido contra Alemania Oriental y queríamos ganarlo para dejar al menos una mejor imagen. Pero se hablaba mucho más de la muerte de Perón que no estar clasificados a la final. 

- ¿Por qué no lo jugás vos ni Pepe Santoro?

-Después de perder con Holanda me dicen que no iba a atajar contra Brasil. Llega ese día y al final me dicen que iba a jugar yo Pepé Santoro y el Pato Fillol habían dicho que no atajaban, quizás por considerar que era injusto que yo cargara con la responsabilidad del resultado. Luego del partido contra Brasil que perdemos dos a uno juega el Pato; fue decisión del técnico la de sacarme.

- ¿Nunca más tuviste chances en la Selección?

-Previo al 82' estando en Central el Flaco Menotti me tenía en una lista de 40, como cuarto arquero. Al Flaco yo lo conocía de Rosario, él me llevaba a los entrenamientos cuando yo era pibe. 

- Volvés a Central y salís campeón en 1980. ¿Fue tu revancha?

- Y yo creo que sí, porque me había ido con mucha amargura cuando partí de Central. Era el club de mi vida, del que yo era hincha, al que me llevaba mi papá. De chico lloraba si no íbamos. Cuando jugué en la tercera iban mis viejos a verme. 

Me dio un poco de bronca y frustración tener que irme la primera vez. Cuando estoy en Las Palmas yo no renuevo porque me ofrecen un año de contrato y yo pedía tres. No fue económico sino por la edad que no hubo acuerdo. Tenía ofrecimientos de Sevilla, de Atlético Medellín y me llamó Víctor Vesco (presidente de Central) porque querían hacer un equipo para ser campeones.

El equipo campeón del Nacional 80. En el medio del Patón Bauza y Crayacich
El equipo campeón del Nacional 80. En el medio del Patón Bauza y Crayacich

Roberto Marcos Saporiti, que era el técnico me dice que si el torneo arrancaba mañana, el titular era el Oso Ferrero. Faltaban 15 días para empezar y fui al banco. Yo venía de jugar 200 partidos en Las Palmas, no faltaba nunca y llego a Central porque me habían dicho que llegaba para integrar un equipo para salir campeón y que te digan que no vas a jugar era bravo. 

Empecé jugando en reserva, salimos campeones y en el Torneo Nacional, al Oso Ferrero lo expulsan. Entre yo a jugar contra Unión en el partido de vuelta en Santa Fe, empatamos 1-1 y atajé un penal. A partir de ahí ya jugué contra Newell's, luego contra Racing de Córdoba en las finales. Para mí fue como culminar un círculo, volver a mi ciudad, al equipo que yo siempre amé y salir campeón. Seguí jugando al año siguiente ya con un equipo más joven.  

- ¿Cuál es tu lugar en mundo? 

-Central y Las Palmas. Aunque en todos los equipos la pasé muy bien: Atlanta, Chacarita, Santa Fe y Colombia. 

Es Daniel Carnevali, el mismo al que la denominada Banda de Gaete, una agrupación musical que alienta en los partidos, le dedicaba melodías inolvidables en retribución a sus atajadas monumentales, en el viejo Estadio Insular.

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