Torneo de la Liga Profesional, Copa de la Liga Profesional, Copa Argentina, Supercopa Argentina, Trofeo de Campeones, Supercopa Internacional Argentina (una ridiculez). Todos esos torneos puede llegar a jugar un equipo argentino a nivel local en un mismo año. En caso de tener una exitosa performance, puede clasificar a la Copa Libertadores o, en su defecto, a la Copa Sudamericana, que a su vez, si logra conquistar alguno de ellos, lo habilitaría a jugar la Recopa Sudamericana, e incluso, al Mundial de Clubes si obtiene la Libertadores.
¿Qué nos pasó? ¿En qué momento el negocio se volvió más importante que la pelota? Hemos llegado al punto de que, futboleros de toda la vida, se pierden por la cantidad de torneos y partidos en disputa.
Ojo: no estoy en contra de que el fútbol sea un negocio. Desde hace varias décadas que lo es, lo cual genera diversos puestos de trabajo, directa o indirectamente. ¿Quien podría oponerse a que la gente trabaje? Mi punto va un poco más allá.
¿Está bien que se jueguen tantos torneos por año? ¿Es humano que un futbolista acumule alrededor de 60 partidos en una temporada?
Vuelvo al negocio. Si se juegan más torneos o se aumentan los equipos en dichos campeonatos, naturalmente crece la cantidad de partidos disputados. Si aumentan los encuentros, también sucede lo mismo con el número de entradas vendidas o la cantidad de transmisiones de TV pagas. Por ende, más y más dinero se genera, producto de la pelota.
Lo que pocos ponen en valor, es el físico de los protagonistas. Si aumentan los partidos, matemáticamente también pasa lo mismo con las lesiones. Y si hay jugadores lesionados o que no llegan al 100% a un compromiso, el espectáculo que se brinda dentro del terreno de juego, no es el óptimo.
Y hablando de espectáculo, ¿puede ser competitivo un torneo con casi 30 equipos como sucede en Argentina? Y ni hablar del próximo Mundial. ¿Alguien realmente cree que todos los partidos de la próxima Copa del Mundo, que tendrá 48 selecciones, serán atractivos para los espectadores y televidentes?
Se los adelanto: habrá varias goleadas en la primera ronda del certamen que se disputará en Norteamérica (Estados Unidos, México y Canadá). Y se va a dar por el simple hecho de que clasificarán selecciones que no están a un verdadero nivel mundial. De hecho, si bien nos habíamos acostumbrado al formato de 32 equipos, incluso allí siempre se daba una victoria apabullante, sin ir más lejos, el 7-0 de España a Costa Rica en Qatar 2022.
Los mundiales más competitivos fueron con 16 selecciones. Ahí sí realmente estaba la elite de cada continente. Incluso, ya era un mérito clasificar. En los próximos años, en algunas Confederaciones, lograr el pase al Mundial será un simple trámite. ¿Es esto lo que se busca?
El deporte, y en especial el fútbol, hace tiempo que dejó de ser un juego y pasó a ser un producto enormemente rentable, con posibilidad de venderlo de diversas formas. Da la sensación que se está prestando demasiado atención a cómo seguir vendiéndolo, sin importar su calidad. Y mucho menos, sin pensar en quiénes lo ejecutan. Ya no hay calendarios que resistan. Se suspende un juego por x motivo y es un dolor de cabeza poder reprogramarlo, casi una partida de tetris.
Es por eso que hace tiempo me vengo preguntando: ¿Cuánto más van a exprimir la pelota? ¿Cual será el límite? En algún momento, todo se rompe si no se lo protege debidamente. Y al fútbol, sobre todo en Argentina, hace mucho que dejamos de cuidarlo.